ELEAZAR

Que importante es reflexionar sobre un hombre al que Dios llamó y realmente supo valorar el llamado divino. «Y Jehová habló a Moisés y a Aarón en el monte de Hor, en la frontera de la tierra de Edom, diciendo: Aarón será reunido a su pueblo, pues no entrará en la tierra que yo di a los hijos de Israel, por cuanto fuisteis rebeldes a mi mandamiento en las aguas de la rencilla. Toma a Aarón y Eleazar su hijo, y hazlos subir al monte de Hor, y desnuda a Aarón de sus vestiduras, y viste con ellas a Eleazar su hijo; porque Aarón será reunido a su pueblo, y allí morirá» (Números 20, 23-26).

La historia de Eleazar se menciona en Éxodo 6,23; Levítico 10,16-20; Números 3,1-4; 4.16; 16,36-40; 20,25-29; 26,1-3, 63; 27,2, 15-23; 32,2; 34,17; Deuteronomio 10,6; Josué 14,1; 17,4; 24,33.

Un actor suplente debe saberse bien el papel principal y estar dispuesto a actuar en cualquier momento. Eleazar era un magnífico suplente, y estaba muy bien entrenado para tomar el liderazgo. Sin embargo, sus momentos frente al público fueron muy dolorosos. En una ocasión, vio como sus dos hermanos eran consumidos por el fuego por no haber tomado en serio la santidad de Dios. Más tarde, cuando su padre estaba muriendo, fue nombrado sumo sacerdote, seguramente una de las posiciones en Israel con mayor responsabilidad, y por lo tanto potencialmente una de las más estresantes.

El suplente se beneficia de que tiene no solo un guión sino también un modelo humano. Desde que era niño, Eleazar había podido observar a Moisés y a Aarón. Después pudo aprender al observar a Josué. Además, tenía las leyes de Dios, que lo guiaban al fungir como sacerdote y consejero de Josué.

Puntos fuertes y logros: •Sucedió a su padre Aarón como sumo sacerdote. •Completó la obra de su padre al ayudar a guiar al pueblo a la tierra prometida. •Supo colaborar con Josué. •Actuó como vocero de Dios ante el pueblo.

Lecciones de su vida: •La mejor forma de prepararnos para lo que Dios ha planeado para nuestro futuro es concentrarnos en nuestros retos y responsabilidades presentes. •El deseo de Dios es que le brindemos una obediencia constante a lo largo de nuestra vida.

Que el Señor suscite en ti un o una Eleazar. Que al final de nuestros días, el Señor haya completado su obra a través de nosotros.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén