ELÍAS

«Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres el Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú, vuelves a ti el corazón de ellos. Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja» (1 Reyes 18.36-38).

El compromiso leal de Elías con Dios nos impresiona y nos presenta un reto. Fue enviado para confrontar, no consolar, y habló las palabras de Dios a un rey que a menudo rechazó su mensaje sólo porque era Elías el que lo traía. El profeta escogió seguir adelante solo con su ministerio para Dios y pagó por esta decisión experimentando el aislamiento de otros que también eran fieles a Dios.

Puntos fuertes y logros: •Fue el profeta de Israel más famoso y dramático. •Predijo el comienzo y el final de una sequía de tres años . •Fue usado por Dios para resucitar a un niño. •Representó a Dios en una prueba de fuerzas con los sacerdotes de Baal y Asera. •Apareció con Moisés y Jesús en la escena de la transfiguración en el Nuevo Testamento.

Debilidades y errores: •Decidió trabajar solo y pagó por ello con el aislamiento y la soledad. •Huyó con pavor de Jezabel cuando amenazó su vida.

Lecciones de su vida: •Nunca estamos tan cerca del fracaso como en nuestros momentos de mayor victoria . •Nunca estamos tan solos como parece que nos sentimos. Dios siempre está con nosotros. •Dios habla con mayor frecuencia en susurros persistentes, que a gritos.

Dios tiene trabajo para nosotros aun cuando sintamos miedo o temor a fracasar, como le sucedió a Elías. Dios siempre tiene más recursos y personas de las que nosotros conocemos. Si bien podemos desear hacer grandes milagros para Dios, en cambio debemos concentrarnos en tener una relación personal con Él. Todo lo que sucedió en la vida de Elías comenzó con el mismo milagro que está a nuestro alcance: él respondió al milagro de poder conocer a Dios. Hoy día es posible lograrlo, si tú te decides a una verdadera relación personal con Dios.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén