REBELIÓN CONTRA LA LUZ

«Ellos son los que, rebeldes a la luz, nunca conocieron sus caminos» (Job 24:13). Estas personas a las que se refiere el texto tenían, sin duda, luz, y esto debe ser estimado como no pequeño privilegio, ya que vagar por las oscuras montañas es una terrible maldición; sin embargo, este privilegio puede convertirse en un motivo de mal- La luz espiritual es soberana, por lo tanto, resistirla es rebelarse contra ella. Dios nos la ha dado como una manifestación de Sí mismo, pues Dios es luz; El está «vestido de luz", como expresión de su majestad y poder para efectuar juicio.

La rebelión contra la luz tiene en sí un alto grado de pecado. Puede ser virtud rebelarse contra las tinieblas, pero ¿qué diremos de los que resisten la luz? ¿Ello es resistir la verdad, la santidad y la sabiduría?

I. DESCUBRIR A LOS REBELDES. • Las personas bien instruidas, que incluso han enseñado a otras y se han vuelto al mal, son graves traidores. • Los hijos de padres cristianos que pecan en contra de su educación, menospreciando y desechando ruegos y ejemplos; los oidores de la Palabra que apagan la convicción deliberadamente, con frecuencia y con violencia; los tales son rebeldes a la luz.

II. DESCRIBE LAS FORMAS DE ESTA REBELIÓN. • Algunos rehúsan la luz, no queriendo conocer lo que les conviene; por tanto, le niegan su tiempo y pensamiento, se ausentan en los sermones, descuidan las lecturas piadosas, se avergüenzan de la compañía de los creyentes, de portar la Biblia, etc., etc. • Otros se burlan y luchan en contra de ella. Llaman a la luz tinieblas y tinieblas a la luz. La incredulidad, rivalidad, persecución, etc., vienen a ser sus recursos y cobijos. • Muchos la oscurecen para otros, impidiendo su operación entre los hombres; ocultando su propia luz bajo la mesa: ridiculizando los esfuerzos de otros, etc.

III. DECLARA LA LOCURA DE ESTA REBELIÓN. • La luz es nuestra mejor amiga, y es sabio obedecerla; resistirla es rebelarse contra nuestros propios intereses. • La luz triunfa siempre. Los mochuelos gritan, pero la luna continúa brillando. La oposición a la verdad y a la justicia es inútil; con frecuencia promueve aquello que trata de impedir. • La luz tendría que llevarnos a mayor luz. Admitirla será, pues, benéfico a nuestra propia alma. La luz nos conducirá al cielo, que es el centro de la luz.

Autor: Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén