«Martillo sois para mí, y armas de guerra«. ·5

Continuación del tratado 1798

El versículo 5 habla de los lazos tejidos: "Los arrogantes me han escondido trampa y cuerdas; han tendido red junto a la senda y me han puesto lazos".

4. LA VELA ENCENDIDA: En el cuarto Acto Profético, dado el miércoles 15 de agosto, el Señor, a través de la profeta Lenna dijo: "Yo quiero que mañana pongan una gran vela en la mesa y que la enciendan desde el principio y que procuren que esté encendida, que estén pendientes que si se apaga la vuelvan a encender, porque yo les doy mi luz. Pero igualmente ustedes son luz y si ustedes se apagan, deben de volverse a encender. Porque no quiero que sean como esas velas que se usan y después las guardan y se empolvan. Yo quiero que ustedes sean una vela que se consuma. Quiero que cada uno traiga una vela y que al final todos enciendan su vela con la que está en la mesa, porque mi luz no se limita a uno, mi luz los incluye a todos. Y ustedes mañana van a sentir mi calor, ese calor va a ser mi presencia, porque mi calor puede calentar hasta el corazón más frío".

El jueves 16 de agosto, la profeta Sara dijo: Yo quiero que cuando avancen a encender las velas, con esa vela pidan llevar esa unción. Porque sin mi unción, serían como una linda cartera, pero cuando se le mete la mano dentro, no se encuentra ni una moneda. Quiero darles un gozo especial, no como la alegría pasajera, sino una alegría permanente. Quiero calentarlos para que no sientan frío. Yo en ustedes he puesto como un imán y va a traer lo que han pedido. Pero ese imán es como esa cobertura que no va a permitir que lleguen ataques externos que los puedan dañar. Crean que cada día que pasa ustedes van ganando, es como aquel ejército que se ha adentrado a tomar un territorio y cada paso que dan, van declarando como suyo. Por eso no se cansen que hay mucho que obtener y mucho que derrotar. Crean que hoy han adquirido aquello que carecían.

IV. EL ATAQUE DE LA SERPIENTE:

Como hemos leído, el Señor dijo que la Iglesia y el Ministerio iban a ser atacados por la Hechicería. Sin duda alguna, cuando esto sucede, nos ubicamos en el contexto bíblico con el ataque de la serpiente, que hechiza nuestros sentidos, pervierte nuestro juicio y encanta, nuestra imaginación.

Continúa siguiente Tratado Bíblico.....

Autor: Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

 

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén