SIN MILAGROS POR SU BOCA

Mateo 13, 53 al 58 dice: "53 Cuando Jesús terminó estas parábolas se alejó de allí 54 y, al llegar a su pueblo, se puso a enseñar a la gente en su sinagoga, de tal manera que todos estaban maravillados. «¿De dónde le vienen, decían, esta sabiduría y ese poder de hacer milagros? 55 ¿No es este el hijo del carpintero? ¿Su madre no es la que llaman María? ¿Y no son hermanos suyos Santiago, José, Simón y Judas? 56 ¿Y acaso no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde le vendrá todo esto?». 57 Y Jesús era para ellos un motivo de tropiezo. Entonces les dijo: «Un profeta es despreciado solamente en su pueblo y en su familia». 58 Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la falta de fe de esa gente".

Jesús hizo pocos milagros en su propia tierra a causa de la incredulidad. La incredulidad ciega a las personas a la verdad, y hurta sus esperanzas. ¿Cuántas personas perdieron su milagro e incluso murieron por su confesión negativa?: "¿No es este el hijo del carpintero?". Estaban cerrados. No prestaron atención al mensaje eterno porque no podían ver más allá del hombre.

Aunque Jesús enseñaba con eficiencia y sabiduría, la gente de su pueblo lo veía como un simple carpintero. "Él no es mejor que nosotros; solo es un humilde carpintero", decían. Se ofendían al ver que impresionaba a los demás y lo seguían. Rechazaban su autoridad porque era uno de ellos. Jesús no pudo hacer sus milagros acostumbrados porque el orgullo y la incredulidad del pueblo bloquearon la bendición del Señor.

La confesión de palabras negativas no es otro asunto más que mirar a Cristo como el hijo del carpintero, es contemplarlo como un profeta más. Y cuando esto sucede, se bloquean los milagros del Señor.

Con frecuencia se suelen hacer declaraciones tales como: " Este hijo(a) mío(a) nunca cambiará. Será mejor que me olvide del cambio, porque mientras más oro, peor se comporta". "Nuestro matrimonio sencillamente no funcionará. No puedo aguantar ni una más. Un detalle más y me largo. Si es necesario me divorcio". "Eso sí nunca falla. Cada vez que consigo un dinerito extra, me llega también algún cobro extra y se me va". "Jamás puedo escuchar a Dios. Él nunca me habla". "Nadie me quiere. Parece que mi destino es la soledad por el resto de mi vida".

Llegó el momento de que proclame vida y no muerte. Satanás vino para hurtar, matar y robar. ¡Deje de impedir con tu boca los milagros de Dios!.

Autor: Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com  

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén