LA MUJER PAPA

Referencia: Wikipedia, La Papisa Juana

Un día, durante la visita de Lutero a Roma, vio una estatua en una de las vías públicas que conducen a San Pedro, que le llamó la atención, pues era de una papisa, y junto con el cetro y la mitra papal, tenía un niño en sus brazos. Era la estatua de la papisa Juana. "Estoy sorprendido -dijo Lutero- de cómo los papas permiten que la estatua permanezca allí". Cuarenta años más tarde, después de la muerte de Lutero, dicha estatua fue quitada por orden del papa Sixto V.

¿Quién fue este papa femenino al que la estatua representaba? Se dice que nació en la tierra del Rhin, en Ingleheim. Fue aclamaba en Mainz por su sabiduría y más tarde se disfrazó de hombre para entrar en el célebre monasterio de Fulda (entre Frankfurt y Bebra). Se dice que también estudió en Inglaterra y Atenas y después recibió la posición de profesora de la Schola Graecorum de Roma, antiguo colegio de diáconos. Allí ganó tanta influencia como hombre, que fue elegida papa. Sin embargo, después de un pontificado de dos años, un mes y cuatro días, fue descubierta su condición de mujer; mientras formaba parte de una procesión, dio a luz a un niño y murió. Fue en este sitio donde se erigió las estatua del papa femenino (Referencia: Italia medieval).

En tiempos recientes, la historia de la papisa Juana ha sido discutida. Por razones obvias, Roma ha tratado de ocultarlo; sin embargo, antes de la época de la Reforma, la cual expuso tanto pecado en la Iglesia Romana, la historia era parte de las crónicas y conocida por los obispos e incluso los mismos papas. El papa Anastasio, por ejemplo, la menciona en su escrito Historia de los pontífices romanos (Referencia: Historia de los papas, Bower, Volumen 1). De hecho, todos los libros de historia de antes de la Reforma mencionan a la papisa Juana. Se discute que hasta el siglo XV los papas tenían que pasar por un examen físico para que el caso de la papisa -el papa femenino- no se volviera a repetir. Obviamente, la idea de un papa femenino rompe la doctrina católica de la "sucesión apostólica" y, por lo tanto, es natural que la Iglesia Romana trate de ocultar esta historia.

La Biblia dice: "Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a la luz." (MARCOS 4:22.) "...Nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse. "No hay tinieblas ni sombra de muerte, donde se escondan los que hacen maldad." (JOB 34:21-22).

Autor: Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad desalvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén