SEMBRANDO EN BUENA TIERRA

El Espíritu Santo, nos ha pedido para este viaje profético y evangelístico a desarrollar en San José, el comportarnos con carácter de OBREROS. La profecía dice así: "Y así como un obrero trabaja ocho horas al día, así lo harán ustedes, lo harán en ocho horas, dando inicio a las siete de la mañana".

Cuando nuestro Señor habla del concepto obrero, nos ubicamos en 2 Timoteo 2,15 que dice: "Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad ".

Procura con diligencia-la idea de estudio está envuelta en la frase "ser diligente", que también significa "haz todo esfuerzo, ejercítate, pon tu mayor esmero". La palabra se usa en Efesios 4:3-"solícitos (haciendo todo esfuerzo) en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz". Se usa en Hebreos 4:11-"procuremos (hagamos todo esfuerzo), pues, entrar en aquel reposo". No nos presenta el Señor en este caso, al obrero como aquel trabajador que percibe un salario, por lo tanto, se apega a todos los beneficios laborales; sino como aquel que tiene el perfil de un buen trabajador y, que además, tiene los conocimientos específicos de la actividad que va a desempeñar.

Presentarte a Dios aprobado -Debemos hacer todo esfuerzo para que el Señor declare la misión aprobada. Cuando nos presentemos ante el Tribunal de Cristo, desearemos escucharle decir: "bien hecho, mi buen y fiel alumno. Esto quiere decir que debemos cumplir fielmente la misión tal como el Señor lo ha establecido en Su libreto.

El Señor asemeja la misión como la de un labrador. La Profecía sigue diciendo: Ustedes sentirán que llevan un gran racimo para muchos hambrientos, porque así como un agricultor levanta las manos y riega la semilla, no tengan temor de levantar la mano y entregar esa semilla. Porque van a llegar como cuando llegan las personas en medio de la emergencia. Por eso es que es importante regar esa semilla, porque cuando se siembra en la mejor estación, se espera una buena cosecha". En 2 de Timoteo 2,6 leemos: "El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero". Es una siembra de la Palabra de Dios lo que se va a desarrollar, cuyos frutos serán tan abundantes como nunca jamás los habíamos imaginado. Es el tesoro del Evangelio, lo que llevamos, a través de sesenta mil tratados bíblicos, por ende, como "obreros no tenemos de que avergonzarnos ".

Autor: Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com  

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén