¡ LA PRIMAVERA ES UNA BELLA OPORTUNIDAD PARA RENOVARSE ! ·2

Continuación del tratado 1781... Es hermoso lo que nos dice el Espíritu Santo. ¡Llegó la primavera!. La Biblia dice: "Porque ya pasó el invierno, cesaron y se fueron las lluvias. Aparecieron las flores sobre la tierra, llegó el tiempo de las canciones, y se oye en nuestra tierra el arrullo de la tórtola. La higuera dio sus primeros frutos Y las viñas en flor exhalan su perfume" (Cantar de los Cantares 2, 11-13).

Esta fiesta, ligada a la vida, a los frutos y al amor, se hace presente de modo universal. Recordemos que para el hombre es muy importante la llegada de los primeros días cálidos luego del invierno.

La Biblia también recoge este símbolo de la primavera. Siempre asociada a la vida, suele utilizarse para comparar lo que ella produce con el amor de Dios para el pueblo. El profeta Oseas compara la presencia del Señor con la lluvia fresca de la primavera: "Conozcamos al Señor, su aparición es cierta como la aurora. Vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia de primavera que riega la tierra" (Oseas 6, 3). Dios es agua buena para nuestro interior. Pensemos cómo deshace nuestras arideces y nos reverdece en frutos de alegría y ternura.

Por último, sólo me resta señalar quizás lo más importante. La fiesta de la Pascua es una fiesta de primavera. El origen primordial de esta celebración se remonta a los clanes seminómadas preisraelitas que solían pastorear sus rebaños. Cada primera luna llena de la primavera en el hemisferio norte (entre marzo y abril), celebraban el don de la vida y la fecundidad del ganado. Es bajo esa circunstancia que, habiendo caído como esclavos en Egipto, se organizan para la libertad y huyen del país. Como vemos, esta "Pascua de la libertad", fiesta fundamental del judaísmo, esta íntimamente ligada a la primavera.

Jesús también celebró su propia Pascua. Su Muerte y Resurrección que se hacen vida abundante para todos. Y como sabemos por el testimonio de los evangelios y el aporte del estudio académico, esto ocurrió durante las proximidades de la fiesta judía de la Pascua, en primavera.

Que este tiempo especial donde la vida estalla y se derrama para todos, donde la naturaleza nos anuncia la llegada de los días largos y las noches cortas, sea también parábola para pensar la acción de Dios en nuestra vida amándonos, cuidándonos y regalándonos una primavera que no acabará jamás.

Autor: Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

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ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

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primavera una bella oportunidad para renovarse