EL CRISTIANO SUFRE PENALIDADES

Muy pocos cristianos saben que la Palabra de Dios nos llama a ser soldados, por lo cual nuestro enemigo, el Diablo, hace de las suyas entre el Pueblo de Dios. Alguien que entra a un campo de batalla sin ser consciente que se está librando una guerra, perecerá muy pronto. Está desarmado, sin protección.

En 2 Timoteo 2,3 -7 leemos: "Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. 4Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. 5Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente. 6El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero. 7Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo.

En este texto, Pablo desarrollando su paternidad apostólica, toma a Timoteo como un hijo fiel y le da instrucciones precisas de su desarrollo en tres etapas que marcarán su identidad como obrero del Señor. Estas son como soldado, como atleta y como labrador y en cada etapa nos van a dar enseñanzas que nos ayudaran a entender mejor cada día de nuestra vida, nuestro caminar en las cosas de Dios.

Es preciso conocer algunas características de algunos "soldados cristiano raros", que no debemos imitar pues no están en el orden de Dios. Son: A- Sin cuartel (Sin iglesia, le gusta en su casa solo, buscar a Dios). B- Sin uniforme (Sin cobertura). C- Sin rango (Nadie lo reconoce -no dan frutos). D- Sin identificación (No hace nada en el cuartel). E- Sin sujeción (No recibe órdenes de nadie). F- Sin compañía (No le gusta estar con los hermanos). G- Sin disciplina (A nadie le da cuentas). H- Sin ejercitarse (Fuera de forma...no le gusta la guerra).

Dice Pablo que un buen soldado de Cristo sufre penalidades. Si no es buen soldado no hay sufrimiento. Advierte el apóstol que todos los que quieran vivir piadosamente en Cristo Jesús sufrirán persecución (2 Timoteo 3,10-13). Figelo y Hermógenes habían abandonado a Pablo. (1,15) porque no querían sufrir penalidades. La familia nos menosprecia porque damos testimonio del Señor Jesús. Y están pendientes para criticarnos apenas miran que fallamos en algo. Sufrimos ofensas y burlas de nuestros antiguos amigos. Nos llaman "aleluyas", nos excluyen de los grupos, y hasta puede pasar que nos quedemos sin amigos y solos, porque no nos entienden. Las personas que amamos nos maltratan.

Autor: Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com  

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

 Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén