LA FAMA DE LA IGLESIA DE SARDIS

El Espíritu Santo, a través de la profeta Adriana dijo: " Quiero que estén calientes" (Lunes 28 de mayo 07). Para profundizar en la idea del Señor, quiero seguir reflexionando (Leer tratado 1770) sobre una Iglesia que " tienes FAMA de obedecerme fielmente. Pero la verdad es que no me obedeces " (Apocalipsis 3,1). Me refiero a la Iglesia de Sardis que significa "remanente o lo que queda". Solamente permanece fiel al Señor un remanente que es salvo.

Sardis era una Iglesia de profesión sin vida. El problema de esta iglesia no era la herejía sino la muerte espiritual. Tenía reputación como asamblea cristiana, pero en su mayoría participaban de una rutina formal y fría. No rebosaba con vida espiritual. No destellaba con lo sobrenatural. Mas allá de su reputación de ser famosa y activa, estaba infestada de pecado. Sus obras eran malas y sus ropas estaban manchadas. ¿Quién reveló esta situación? NO fue la ciudad, el pueblo, sino el Señor.

Es lamentable ver como en la historia bíblica, personas famosas para el Señor terminaron apartándose de Él.

En I REYES 10,1 leemos que la fama que Salomón había alcanzado para honra de Jehová, era tal que se había extendido hasta el África, de donde vino la reina de Sabá a visitarle. Salomón se hizo famoso por su sabiduría, su templo, sus consejos y el nombre de Jehová. Más adelante, la fama echó a perder a Salomón, cuando fue viejo, las mujeres corrompieron su corazón. 1 Reyes 11. Algo semejante había sucedido con la Iglesia de Sardis, a quienes Dios los había puesto por cabeza de muchos, pero se fueron tras los deleites carnales y mancharon sus vestiduras con el mundo (Apocalipsis 3,4). Esta Iglesia, casi en su totalidad había ganado fama para el mundo pero no para Dios. Habían dejado la sabiduría de Dios por la fama.

En II CRÓNICAS 26:15 leemos: "…y su fama se extendió lejos, porque fue ayudado maravillosamente hasta hacerse poderoso…". Aquí se habla del rey Uzías, buscó a Dios y fue prosperado. Comenzó a hacer armas de guerra como ningún pueblo tenía. Cuando Uzías se dio cuenta que su nombre estaba en boca de todos, se engrandeció y su corazón se llenó de altivez y vino la derrota a su vida (2 Crónicas 26,16-21). El éxito de un cristiano, es retener la Palabra de Dios con humildad … el que se gloríe, que se gloríe en el Señor … 2 Timoteo 1,13.

Autor: Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com  

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén