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CRISTIANOS AL BORDE DE LA DEPRESIÓN

Número 172

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Muchos cristianos están al borde de la depresión. Cuando la desesperación les abruma, cuando piensan en sus problemas, la vida parece ser demasiado difícil de enfrentar. ¿ Ha sentido alguna vez que las paredes se le cierran a su alrededor ? ¡ Vamos a romper este espíritu en este momento !

Dios no nos dio el espíritu de temor. ¡ Él no nos dio el espíritu de dudas, y Él no nos ha dado el espíritu de depresión !

Hay dos causas grandes de la depresión: el enojo y la lástima de sí mismo. Dos ejemplos de la Biblia, que son muy importantes porque se tratan de hombres de gran fe, que se deprimieron porque permitieron que su mente y espíritu se llenara de ENOJO; que llenaron sus vidas con lástima de sí mismos, fueron Moisés y Elías.

Moisés tenía la responsabilidad tremenda de dirigir a dos millones y medio de personas fuera del cautiverio de Egipto a la Tierra Prometida. Cuando la gente empezó a protestar y quejarse, Dios se enojó con la gente, y Moisés se enojó con Dios.

Moisés le dijo al Señor : ¿ Por qué me tratas mal a mí, que me has hecho cargar con este pueblo ? ¿ Acaso soy yo su padre o su madre para que me pidas que los lleve en brazos, como a niños de pecho, hasta el país que que prometiste a tus antepasados ? ¿ De dónde voy a sacar carne para dar de comer a esta gente ? Vienen llorando a decirme : " Danos carne para comer". Yo no puedo encargarme de llevar solo a todo este pueblo; es una carga demasiado pesada para mí. Si vas a seguir tratándome así, mejor quítame la vida, si es que de veras me estimas. Así no tendré que verme en tantas dificultades". (Números 11,11-15).

Cuando se está bajo el espíritu de depresión, esto es lo que sucede: ¿ Qué hice Señor ? ¿ Dónde pequé ? ¿ Por qué permitiste que esto sucediera? En el nombre del topoderoso Jesucristo, rompa en este momento espíritu de depresión.

Otro gran hombre de fe y poder, bajo la depresión, sucumbió al punto de querer morir. Su nombre era Elías: el hombre que hizo milagros y obras increíbles ". Después de su gran victoria sobre Jezabel, cuando ella dijo: " Vendré y te mataré", él se marchó y se fue a esconder a un lugar lejano ( 1 Reyes 19,4). ¿ Pueden imaginarse un hombre como este que acababa de ver fuego de Dios bajar del cielo, ahora estaba sentado debajo de un árbol, revolcándose con lástima, enojado con Dios porque una mujer amenazó con matarlo ? Elías temió, estaba preocupado y sumamente deprimido. Levante su voz y reprenda ese espíritu de lástima y enojo que te molesta.

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