SOLTANDO LAS CORREAS DE LOS ZAPATOS ·8

CONTINUACIÓN DE LOS TRATADOS 1753 HASTA 1759... Dicen los estudiosos de la profecía de los últimos tiempos, que aunque ahora estamos viviendo los tiempos más prósperos de la humanidad, viene una confusión económica. Habrán algunos escasos años de abundancia y de prosperidad para prepararse para los años de carestía. Es el tiempo de soltar las correas de deudas, es el tiempo de liquidar las deudas. De esa manera, en el tiempo difícil podremos hacerle frente sin perder la paz y confianza en el Señor.

Dios te ha llamado a libertad, y las deudas son una esclavitud. Deber es una servidumbre. Dios quiere que tú le sirvas a Él, y no a sus acreedores: Dios quiere que tengas libertad para escuchar Su voz y obedecerle, pero nunca podrás hacer esto si estás endeudado. Escuché un pensamiento que dice: "Los Bancos te prestan dinero para que compres una sombrilla, pero te la quitan en medio de la tormenta si no puedes pagarla". Dios no quiere que te endeudes con una sombrilla, Él quiere protegerte con Su sombrilla. Debemos pedir perdón a Dios si nos hemos endeudado de nuevo y pedirle que nos haga libres de esa esclavitud financiera para nunca más caer en ella.

Crea que Dios te va a liberar de tus deudas. El va a soltar lo que Satanás tenía atado. Escribe una lista con todas tus deudas. Pide al Señor lo que necesitas para pagar lo que debes. Anota a la par de cada uno de los abonos que haces y los saldos que van quedando. Ora a Dios para que puedas salir de la esclavitud más rápido de lo que habías calculado. Empieza a pagar, aunque sean cantidades mínimas, pero paga. Según el Salmo 37,21 "EL IMPÍO TOMA PRESTADO, Y NO PAGA".

En primer lugar debes de pagar lo que es Dios (El Diezmo). No quebrantes este principio. Nunca falles a Dios en la parte que Él te reclama y siempre tendrás lo necesario para hacerle frente a tus propias obligaciones.

Si vas a realizar una transacción que implica grandes cantidades de dinero, como comprar una casa, una finca o invertir en alguna fábrica o negocio. Si estás a punto de hacer un negocio de tales proporciones: Ora y busca la voluntad del Espíritu Santo. Busca luz de la Biblia. Busca dirección profética o palabra de revelación. Busca el consejo del Pastor (a) o de hermanos con sabiduría en lo espiritual y lo financiero. Asegúrate que lo que vas a comprar vale más que lo que te prestarán. (Continúa tratado 1761)

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com  

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén