SOLTANDO LAS CORREAS DE LOS ZAPATOS ·5

CONTINUACIÓN DE LOS TRATADOS 1753, 1754, 1755 Y 1756.... del perdón y bendición de Dios. Esto sucedería solo si el pueblo buscaba vivir de la manera que Dios quería que lo hiciera, renunciando a sus pecados. Donde hay arrepentimiento hay esperanza.

Y Dios está continuamente preguntándonos: ¿Hijo, cómo puedo yo ayudarte a vivir una vida fructífera? ¿Cómo puedo Yo servirte?, inclusive. Dios es un Dios servicial. El desea bendecirte en tu vida, en tus áreas de necesidad, pero se necesita que tu las reconozcas, las nombres y las sometas al Espíritu Santo para que comience a trabajar en esa área de necesidad y de carencia en tu vida. y Jehová solícito por su pueblo responderá a sus hijos.

Así que mi hermano, mi hermana, tu no tienes que vivir la vida cojeando y cometiendo un error tras otro error. Lo que tu necesitas es reconocer esa área de necesidad y creer en un Dios que está deseoso de bendecirte en esa área, de tratarte en esa área y de sanarte y fortalecerte y vendarte y hacer de ti un hombre, una mujer funcional, un hombre, una mujer admirable, porque Dios quiere hombres y mujeres admirables. Dios quiere bendecirte a nivel de tu carácter.

Yo creo que también Dios quiere bendecirte al nivel de tu salud, porque yo creo en un Dios sanador. Yo creo en un Dios que fortalece a sus hijos porque eso es parte de la vida abundante que Cristo ha venido a darnos también. Porque si tu estás enfermo y eso te está robando el gozo y la paz, yo creo, hermano, que Dios quiere sanar a su pueblo. Y yo creo en un Dios sanador. Es más, yo creo en un Dios, no solamente que me sana, sino que previene la enfermedad y que hace que yo viva en salud para que no tenga ni siquiera que pedirle que me sane, porque El me mantiene en salud y en vitalidad.

Uno de los milagros en la peregrinación de Israel por el desierto fue que sus sandalias no envejecieron (Deuteronomio 29,5). Dios no quiere que tu vivas en miseria. Los hebreos, cuando estuvieron en el desierto, pasaron por un tiempo de carencia pero, dice la Palabra del Señor, que Dios los bendijo. Las sandalias, dice la Biblia, de los hebreos nunca se envejecieron en 40 años en el desierto. Su pie no se hinchó caminando en el calor del desierto, nunca se envejeció. Ni Nine West, ni Martinelli, ni Sarkany, Jimmy Choo, ni Aldo Nero, ni ninguna otra empresa puede decir que en 40 años su calzado no se envejece............. Continúa tratado 1758

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén