FE QUE SANA Y SALVA

En el evangelio según San Juan en el Capítulo 16, versículo 33, leemos estas palabras de Jesús: "Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo".

Confiar, tomar ánimo, es una invitación y a la vez es un mandato de Nuestro Señor Jesucristo, y es para los hombres, para que confíen en él y cobren ánimo. No hay otro que sea tan enteramente digno de toda nuestra confianza como Cristo, pues Él es todo lo que dice ser y Él puede cumplir todo lo que dice y todo lo que él promete. Esta es la experiencia de los que han aprendido a poner su confianza en Cristo. El tener fe en Cristo es el principio de toda bendición para el alma.

Un relato donde encontramos expresión de ánimo y confianza es en Mateo 9:22: "Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora".

La mujer en este relato bíblico había sufrido de un flujo de sangre durante unos doce años. Había gastado todo lo que tenía sin haber encontrado el alivio a su mal. No solamente sufría en su cuerpo, sino su enfermedad la hacia inmunda, según la ley, y por lo tanto ella había sido privada de asistir a los servicios religiosos del templo durante ese largo tiempo.

Cuando ella oyó que Jesús andaba por allí, se despertó en su corazón la esperanza de poderse aliviar con solo tocar el borde de Su vestido. En vista del carácter delicado de su enfermedad, que su modestia no le permitía divulgar públicamente; ella procuraba arreglar todo en una forma privada. Se acercó por detrás, escondida entre la multitud, y sigilosamente le tocó. En el instante ella sintió una nueva vida en su ser. Todas sus esperanzas se habían cumplido. Se sintió como nueva criatura.

Marcos 5,30 dice que cuando Jesús percibió que virtud había salido de Él, preguntó: "¿Quién me tocó? No era que El no supiera; pero si deseaba que la mujer confesara la misericordia que ella había recibido. La confesión de lo que es Cristo y de lo que Él ha hecho por nosotros, es saludable para el alma. La mujer, dudosa de lo que Jesús quería decir con su pregunta, vino "temiendo y temblando, le dijo toda la verdad". Y Jesús, lleno de compasión, disipó luego todas sus dudas y temores, cuando le dijo: "Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora".

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

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  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén