EL TITO DEL TERCER MILENIO. PARTE 4

Continuación Tratados 1736,1738 y 1739........   Él miró, dice el Evangelista, con amor, al joven rico. Pero el joven rico no lo siguió. No todos lo han seguido. No todos los llamados lo seguirán. No es suficiente haber sido llamado, para estar seguro de estarlo siguiendo.

No basta, claro, decir con la boca: "Señor, Señor". Hay que dar los bienes. Hay que dejar las redes (aunque sean en medio del trabajo, como Pedro).

El amor es concreto, es práctico. Si yo amo a Jesús, pero vacilo, pero aún tengo mis pequeños ídolos que me entristece demasiado dejar, pero voy hacia Él aún mirando para atrás….quizás, entonces, debo dudar si realmente amo a Jesús. Jesús no se pasó el tiempo diciendo que nos amaba; pero lo hizo.

Un amor romántico, de esos que aman a un Jesús que, porque nos ama, no nos hace sufrir, ni nos pide nada, y atiende nuestros pedidos porque nos ama, y nos da un pequeño paraíso, una felicidad serena hasta que un día podamos morir dulcemente en un lecho rodeado de seres queridos….. ese amor romántico - ¡convéncete de una vez! - no es ese el amor que Jesús vino a traer a la tierra.

Ni el amó así, ni quiere ser amado así. -Vine a traer fuego…. ¿Y qué estoy esperando sino que el mundo arda? -dijo una vez.

Mientras la pornografía, la perversión sexual, el homosexualismo, el satanismo, la Nueva Era, la drogadicción, están quitando fuerza al mundo de hoy…… mientras los fanáticos del mundo, sean marxistas, islámicos o derechistas, amenazan con tomar todo en sus manos…..!todavía muchos cristianos, llamados por el Señor a intervenir y a librar a su Pueblo, están dudando si dejar las redes o no, si dejar la familia o no, si dejar la riqueza o no; y bueno, sí, dejan claro, un poco, lo suficiente para tranquilizar la conciencia y además sentirse sacrificados!.

Al mismo tiempo, en los mismos minutos, otros cristianos no vacilan. Dejan sus caminos. Dejan sus pensamientos. Y con alegría hacia Jesús.

Gastan, para amarlo, todo lo que tienen, todo el excesivo perfume que María de Betania derramó a sus pies.

Pongámonos seriamente ante el problema: ¿Quiénes aman de verdad a Jesús? ¿Quiénes son, de verdad, los amados de Jesús?

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén