La IDOLATRÍA es un acto de adoración a un objeto o sujeto que sustituye a Dios. El sujeto puede ser una persona, como es el caso de la costumbre primitiva de adorar como a un dios al líder, al Faraón o al César. El objeto puede ser un animal, o un astro como el sol o la luna, o un lugar especial como una roca o árbol frondoso, o una obra de mano de hombre, como las estatuas o pinturas. El común denominador consiste en atribuir divinidad a esas cosas en sí mismas, nombrándolas dioses o diosas. Pero también es idolatría la adoración de una representación de la divinidad, aun cuando se diga que es la de Dios mismo. Israel se consideraba liberado de la idolatría por la revelación de Dios, por lo cual Moisés les advertía que no debían confeccionar: " figuras que tengan forma de hombre o de mujer, ni figuras de animales, aves, reptiles o peces. Y cuando miren al cielo y vean el sol, la luna, las estrellas y todos los astros, no caigan en la tentación de adorarlos, porque el Señor su Dios creó los astros para todos los pueblos del mundo "( Deuteronomio 4,16-19). En Levítico 26,1 leemos: " No se hagan ídolos, ni imágenes; no levanten en su país piedras sagradas ni piedras grabadas; no se inclinen ante ellas, porque yo soy el Señor su Dios ". Los ídolos se hacían de madera (Deuteronomio 29,17), o de metal (Salmo 115,4), o de piedra (Números 33, 52) , o eran pintados en la pared ( Ezequiel 8,10). " Hijitos, cuídense de los dioses falsos " ( 1 Juan 5,21).
Claramente, las Escrituras están contra el uso de los ídolos e imágenes en el culto de la iglesia. La iglesia del principio, la verdadera iglesia, nunca los usó. Pero cuando vino la" apostasía" y se mezclaron el paganismo y la cristiandad, se hizo un uso completo y libre de los viejos ídolos paganos los cuales heredó la iglesia. La Biblia dice en Deuteronomio 7,25 : " Quemarán ustedes las imágenes de sus dioses, pero no intenten quedarse con el oro y la plata que las recubren; no caigan en esa tentación, pues cometerían una actitud despreciable ante el Señor."
Muchas personas hacen uso de cuadros de Cristo y la Virgen María. Pero la Biblia no nos da una descripción de las facciones físicas de Jesús ni de María. No fue hecha ninguna pintura de Él ni de ella durante su vida terrenal. Es evidente que las llamadas pinturas de Cristo, al igual que las de María, sólo son un producto de la imaginación de los artistas . Haciendo un corto estudio del arte religioso, podemos encontrar que en diferentes siglos y nacionalidades se hallan muchos y diferentes cuadros de Cristo distintos unos de otros. Obviamente, no todos pueden tener la apariencia de Cristo.
Yo sé que el escribir estas cosas no es popular, pero, cualquier pintura, aun en su máxima grandeza, no es más que un pobre sustituto de la verdadera magnificencia de nuestro Señor.
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