AYUNO DE PROTECCIÓN DE LA DEVASTACIÓN

Continuación de los tratados 1713 hasta el 1718. En el tercer día de ayuno el Señor nos confirma porque se ha decretado estado de EMERGENCIA. Nos encontramos con una ciudad en ruinas. Por eso, le llamamos AYUNO PROTECTOR DE LA DEVASTACIÓN.

En Joel, Capítulo 1, el profeta comienza hablando de una situación muy negativa, muy pesimista. Si usted mira en el Capítulo 1, en el versículo 11-12: "Ustedes, los campesinos, y ustedes, los agricultores: ¡lloren de tristeza! Ya se han perdido las cosechas de trigo y de cebada; ya se han secado los viñedos, las higueras, los granados, las palmeras, los manzanos y todos los árboles del campo, ¡la gente misma ha perdido la alegría!

"....la vid está seca", otra cosa, la uva, los viñedos que eran señal del gozo, del vino que se usaba para celebrar las cosechas y para alegrar la vida, "... la vid está seca y pereció la higuera", señal del aceite. Tres cosas que eran absolutamente claves para la sociedad hebrea: el trigo, el vino y el aceite. Y si usted lee la Escritura, la cosecha del trigo era algo para una sociedad agrícola, extremadamente importante, y que se perdiera eso, era una señal de gran tragedia y de gran pérdida.

¿QUÉ SUCEDIÓ? Una plaga terrible de saltamontes o langostas que cubría la tierra los invadió, y devoró las cosechas. "Lo que quedó de la oruga comió el saltón, y lo que quedó del saltón comió el revoltón; y la langosta comió lo que del revoltón había quedado." Joel 1:4. Se ha sugerido que la mención de «cuatro» clases de langostas significa la destrucción total. En la situación descrita por el profeta, la pérdida de las cosechas había sido total, de manera que hasta debieron interrumpirse los sacrificios diarios. Dicen que uno de estos insectos ataca los frutos, otro las hojas, otro las ramas y el último las raíces. Estos insectos consumían la vida del árbol o de la planta que atacaban poco a poco. Y de igual forma, la iglesia estaba siendo consumida poco a poco. La iglesia se encontraba en decadencia.

Joel 2,21 contrasta el temor al castigo de Dios con el gozo de la intervención de Dios. Antes, hubo hambre, plagas y plañideras; luego, habrá fiesta, cosecha y canciones de alabanza. VICTORIA DEL SEÑOR.

Hoy, podemos declarar, que Dios ha protegido nuestra ciudad de una crisis aguda, de una total devastación de las bendiciones.

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com 

 ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén