AYUNO DE BENDICIÓN

Capítulo 20, Segundo de Crónicas,, un evento muy, muy significativo en la historia de Israel. Y es uno de esos eventos que es como un modelo para la vida Cristiana. ¿Qué hacemos cuándo estamos en crisis? Yo podría llamar esta meditación De la Crisis a la Bendición. Y nos enseña cómo atravesar ese camino, cómo ir de las profundidades de la crisis a las alturas de la bendición. Y eso es lo que nosotros queremos guardar este año en nuestros corazones y siempre en nuestra vida al confrontar situaciones difíciles.

El versículo 12 del capítulo 20 presenta al Rey Josafat, en medio de una terrible crisis nacional rodeado por enemigos, se acerca el enemigo, y el Rey Josafat, que es un rey justo, le dice, "O, Dios nuestro. No los juzgarás Tú? Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros. No sabemos que hacer. Y a Ti volvemos nuestros ojos." Una multitud había invadido a Judá, e iba a tomar dominio de la misma. ¿Qué hizo Josafat? Dice la Biblia que convocó a la nación al ayuno. Entonces él tuvo temor, y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá." (versículo 3).

El ayuno tiene poder, y el ayuno colectivo tiene poder. Hay unción en el ayuno. Y tenemos también que aprender la disciplina del ayuno. Hay poder en la unidad. Hay poder en clamar.

Josafat hizo esta oración: "Este ha sido nuestro país, y en él edificamos un templo para honrarte.." Lo que Josafat estaba diciendo del Señor. Tú nos diste esta tierra. Tú derrotaste a las naciones, y nos diste esta tierra en posesión, y ahora vienen a quitárnosla. Tú no puedes permitir eso. Así que estamos apelando a Ti.

En este día de ayuno, le llamamos AYUNO DE BENDICIÓN, porque estamos peleando por nuestra tierra, nuestro Valle. No vamos a permitir que Satanás lo invada y se apropie de un pueblo que le pertenece al Señor. Dios vino sobre Jahaziel, y este levantó su voz en medio de la reunión, y dijo, "O Judá, todos y vosotros moradores de Jerusalén, y tú Rey Josafat. Jehová nos dice así, ‘No temáis, ni os amedentréis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, si no de Dios." Aleluya.

Dios confundió a los enemigos. Estos murieron y todas sus pertenencias pasaron al pueblo de Dios. Si Satanás quería despojar a este Valle de bendiciones, hoy, el cielo le ha decretado una caída terrible y una orden determinante: "Tú perdiste, aléjate de esta Ciudad".

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com 

 ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén