EL AYUNO Y LA ORACIÓN ·2

Continuación del tratado 1713. Ante esa situación extremadamente negativa de esterilidad. ¿Cuál es la solución? ¿A qué nos está llamando Dios en este tiempo? Dios quiere hacer algo extraordinario en las naciones. Dios quiere renovar su iglesia al nivel nacional y local. Dios quiere traer de nuevo el fuego a las congregaciones.

Dios quiere de nuevo despertar el brillo en los ojos del pueblo de Dios. Dios quiere que nuestros corazones de nuevo latan de pasión por las cosas del Señor, pero hay algo que hay que hacer, en este tiempo, en este momento del plan eterno de Dios, porque es importante eso.

Estoy convencido de que estamos en un momento en que Dios está preparando para levantarse de su trono y extender su cetro sobre la tierra y derramar de su espíritu y traer un avivamiento como nunca antes en la historia se ha visto. Y, creo que estamos ahora mismo al borde.

Hace unos meses atrás, el Señor nos llevó, aquí mismo en este lugar, a proclamar este año 2007 como un año de cambios, un año de definición, un año de gloria.

Este es el año de la manifestación de la realeza de  Jesucristo, de su manifestación de soberano sobre las naciones, que no se va a dejar avergonzar por los principados y las potestades que quieren tomar control de Pérez Zeledón, se va a poner de pie y va a apuntar su dedo sobre la nación de Costa Rica y va a sujetar por el cuello a esta nación y le va a decir ‘Yo, todavía estoy sentado en mi trono’.

La Iglesia es invitada a ayunar, porque el novio no está, pero ya viene. El ayuno es un tema poco popular para muchos cristianos, poco popular para las iglesias, pocas veces se toma tiempo para hablar de este tema tan importante. Pero Dios nos está llamando como iglesia y como ciudad y aún como Cantón en Pérez Zeledón, a un tiempo de ayuno y de oración sostenido para que pueda bajar la gloria que Dios quiere traer a este Valle, a Costa Rica y a las naciones.

Estamos moviéndonos, hermanos, en un tiempo Kairos, un tiempo de oportunidad, un tiempo en que Dios quiere hacer cosas extraordinarias en esta nación. Dios quiere derramar su avivamiento sobre toda nación. Pero nosotros tenemos que hacer una parte, y es proveer las vasijas para que caiga la unción del Señor. Y por eso es que el ayuno es tan importante.

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén