HUELLA GENÉTICA EN ASER ·14

Leemos en Génesis 49, 20: "El pan de ASER será substancioso, Y él dará deleites al rey". Significa: feliz, bendito. Hijo de Jacob y Zilpa la sierva de Lea (Génesis 30,12- 13). Entró en Egipto con sus cinco hijos y la familia de Jacob (Génesis 46,17), y allí este último le predijo prosperidad a él y su descendencia, como lo acaba de leer.

Es el CRISTIANO PROSPERADO. Dice que el pan de Aser será sustancioso (suculento, abundante, rico, apetitoso) pero luego menciona: "ÉL DARÁ". ¿Cómo reconoces a un ASER? Son los dadores en la Iglesia del Señor. Son los que han sembrado en abundancia, por lo tanto, recogerán con abundancia. Usted ve de pronto a alguien en el pueblo de Dios que prospera como las espumas. Usted dice: ¿cómo lo hizo? Que suerte tiene, hay algo oscuro detrás de él o ella. ¡No!, es un ASER que ha sembrado en el Reino, y ahora, recoge la cosecha, al treinta, al sesenta o al ciento por uno.

Te voy a decir quiénes no son los Aser. Los que nunca dan. Quizás crea que estoy haciendo negocio. No, si quieres que tu pan sea sustancioso, tienes que aprender a DAR.

Nuestro dar abre las manos de Dios que, en su providencia, nos llena con sobreabundancia para poder dar más todavía y mucho, y volver a recibir y poder así ir al encuentro de las inmensas necesidades de muchos.

Dios mismo nos prospera. Dios mismo nos hace ricos. Deuteronomio 8:18: "Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas". El nos ama y quiere bendecirnos. El es dueño de todo y El tiene el poder para hacernos ricos. Quiere que disfrutemos de estas bendiciones, pero su gran bondad hacia nosotros debe hacernos poner toda la confianza en El y no en las posesiones que El nos da.

Dios te ha llamado. Dios no quiere que tu vivas en miseria. Bueno, quizás por un tiempo, como con los hebreos cuando estuvieron en el desierto, Dios los pasó por un tiempo de carencia pero ¿por qué? Dice que aún allí Dios los bendijo. Cuando El los iba a entrar a la Tierra Prometida, les dijo: ‘miren, recuerden que su calzado nunca se envejeció’. ¿sabe qué? Las sandalias, dice la Biblia, de los hebreos nunca se envejecieron en 40 años en el desierto. Su pie no se hinchó caminando en el calor del desierto, su ropa nunca se deshizo sobre ellos, nunca se envejeció. Maravillosamente Dios le mantuvo .CONTINÚA PRÓXIMO TRATADO. 

 Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com  

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén