EXPULSANDO ESPÍRITU DE REBELIÓN ·3

CONTINUACIÓN DEL TRATADO 1680 Y 1681....

Dios mismo es nuestra suprema autoridad. Afirmar la obstinación por encima de cualquier nivel de autoridad en el orden divino de Dios, es agradar a los demonios de la rebelión. Para mantener esta área liberada se necesita una completa sumisión a toda autoridad constituida por Dios. ANTÓNIMO: Obediente, sosegado, respetuoso, disciplinado, flexible, dócil, fidelidad, acatamiento.

¿Cómo se infiltraron estos espíritus a la Iglesia? El Señor nos mostró la situación en Nehemías 13: " Cierto día, mientras el libro de la Ley de Moisés se leía ante todo el pueblo, nos dimos cuenta de que había una ley que decía así: "Jamás se permitirá que los amonitas y los moabitas formen parte del pueblo de Dios". La razón de esta ley era que, en cierta ocasión, esa gente no les dio a los israelitas el pan y el agua que necesitaban, y en cambio le pagó a Balaam para que los maldijera. Pero nuestro Dios hizo que sus malos deseos resultaran en algo bueno. Así que, cuando la gente oyó lo que decía el libro de la Ley, expulsaron de Israel a todos los que se habían mezclado con extranjeros". ¿Qué fue lo que ocurrió en nuestro Ministerio? Se dio una hechicería externa y otra rebelión (hechicería) interna.

El apóstol Santiago dijo que el habla es una antorcha encendida. Se puede usar para prender la lámpara del testimonio entre los cristianos o para iniciar un incendio forestal que sólo trae destrucción (Santiago 3,6-10). Cuando hablamos mal de los demás los maldecimos. La Palabra de Dios nos ordena bendecir en lugar de maldecir: "Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis". (Romanos 12,14). Jesús dijo en Mateo 5,44: "Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, Bendecid a los que os maldicen, haced el bien a los que os aborrecen. Y orad por los que os ultrajan y os persiguen". Cuando un creyente con autoridad ministerial maldice a la Iglesia, abre un puerta legal para que Satanás se aproveche.

No se trata de que todas las maldiciones de desconocidos puestas sobre nosotros nos toquen, sino cuando un creyente le da derecho legal a los demonios. Esto se llama puertas de entrada o abiertas en nuestras propias vidas. Un demonio no puede atacar mientras no haya una puerta abierta. No hay maldición sin causa.

Dice la Palabra que un amonita (enemigo del pueblo de Dios, en este caso un demonio) recibió permiso para vivir ...(continúa siguiente tratado).

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén