EL CINTURÓN DE LA VERDAD. PARTE 1

La primera pieza de la armadura es la faja, a eso es a lo que se refiere cuando leemos "Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad." (Efesios 6,14 Yo diría que esta parte de la armadura era algo imprescindible. Digo que era algo imprescindible porque cuando examinamos la armadura que usaban los soldados de ese entonces, nos damos cuenta que la faja era la que aseguraba la coraza en su lugar. Además de esto, ellos colgaban sus armas de guerra de ella también. Al igual que la faja era de suma importancia para los soldados en ese entonces, la verdad para nosotros es algo imprescindible. ¿Por qué digo esto? Lo digo porque el diablo es un mentiroso y solo existe una manera de poder vencerle, y esto es algo que solo podemos lograr con la verdad. Es por eso que la Palabra nos dice en Juan 8:32: "Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres." Solo cuando nos mantenemos en la verdad de Dios y la santidad de Su palabra podremos sujetar el resto de la armadura.

"Permaneced firmes..." La frase refleja el estado de prontitud, de alerta. En tiempos romanos el vestido principal era un tipo de bata hasta las rodillas como este soldado. La bata colgaba libremente para permitir circulación de aire para los días calurosos en áreas desérticas.

El soldado en estado de guardia amarraba o ceñía la bata con el cinto. En Éxodo 12:11 Dios pide a Israel, la noche que van a ser liberados de Egipto, a ceñir o amarrar sus vestidos con un cinturón.

El Israel espiritual de Dios, el que se prepara para la segunda venida de Cristo Jesús, dice Lucas 12:35, que deben andar con sus "lomos ceñidos y encendidas sus lámparas".

Para mayor agilidad, los soldados recogían toda la tela suelta que no les impidiese moverse libremente o para poder correr, y la amarraban con el cinturón.

Algunas luchas entre soldados enemigos eran cuerpo a cuerpo. No podían tener la ropa suelta. Sin el cinturón el enemigo enredaba con la ropa la cabeza del soldado, allí la batalla estaba perdida.

En 2 Timoteo 3:4 Pablo dice, "ninguno que milita se enreda en las cosas de la vida." Enredar es la misma palabra griega usada por pescadores cuando los peces se enredaban en la red o cuando sus propias redes se enredaban.CONTINÚA PRÓXIMO TRATADO.....

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com  

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén