2007: AÑO DE RECUPERAR LO PERDIDO. PARTE 1

El Espíritu Santo, a través de la profeta Lenna, dijo el 8 de enero del 2007: "Yo les dije que tenía una mesa lista para ustedes. Y en esta noche les serví, porque les repartí algo muy especial. Porque todo aquel que recibió, lleva consigo como una vela, una vela encendida que no se va a apagar. Yo quiero que ustedes preparen el camino. Porque así como se va de expedición a un nuevo lugar, se debe de hacer camino en medio de la montaña. Así ustedes empezarán a hacer camino, y quiero que lo continúen haciendo. Yo quiero algo importante para la otra semana. YO QUIERO UNA VIGILIA, quiero que SE BASEN EN LA ADORACIÓN. Quiero que ese día comenten sobre los importantes ACTOS DE ADORACIÓN QUE HAY EN LA ESCRITURA . Porque yo esa noche quiero repartir aun más que como cuando se reparten uniformes. Yo voy a REPARTIR LA ARMADURA y ustedes van a estar armados".

Esta es una semana muy importante para la vida de la Iglesia, porque depende de su apertura y preparación, el REGALO DE LA ARMADURA QUE EL SEÑOR VA A ENTREGAR EN UNA VIGILIA, en nuestro caso programada para este sábado, será para ordenarle al diablo que devuelva todo lo que nos ha robado.

El Señor me ha dado una palabra de la Biblia extraordinaria. La leemos en 2 Reyes 8,1-6. Habla de la devolución de los bienes a una mujer Sunamita. Todos sabemos que esta mujer había tratado generosamente al profeta Eliseo, a quien le había abierto las puertas de su casa y le ofreció el servicio de alimentación. Ahora nos encontramos con el beneficio que le reporto ello, tanto por el consejo que le dio Eliseo, como por la benevolencia que le mostró el rey en atención a Eliseo (versículos 1-6).

Este es el año del profeta. Este es el año en que todos aquellos que hayan bendecido a los profetas u Ministerios Proféticos, serán recompensados por el cielo. Este es el año en que todos aquellos que le han creído a los profetas, verán cumplirse las profecías dadas por ellos. ¡Aleluya!

La maldad de Israel fue castigada con larga y terrible hambre, uno de los fuertes castigos de Dios con los que con frecuencia amenaza su ley. El hambre de Samaria se alivió pronto con el levantamiento del asedio; pero ni el castigo ni el favor de Dios hicieron en el pueblo el debido impacto. Si los castigos menores no inducen a los hombres al arrepentimiento, Dios enviará otros mayores y más largos.......CONTINÚA 1637......

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com  

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén