NAVIDAD, UN FESTIVAL DE ORIGEN ROMANO.

El apóstol Pablo en Gálatas 4, 8-11 dice: " Antes, cuando ustedes todavía no conocían a Dios, vivían como esclavos de los dioses falsos. Pero ahora conocen a Dios. Mejor dicho, Dios los conoce a ustedes. Por eso, no puedo entender cómo es que se dejan dominar de nuevo por esos dioses falsos. ¡ Si ellos no tienen poder, ni valen nada! Ustedes todavía les dan importancia a ciertos días, meses, épocas y años. ¡ Me asusta el pensar que de nada haya servido todo lo que he hecho por ustedes!".

¿Qué tiene de cristiano la celebración de la Navidad? La respuesta a esta pregunta es de vital importancia para el cristiano, pues para los incrédulos, la Navidad no es más que una excusa más para hacer fiestas, dar y recibir regalos, estar con la familia o seres queridos, o dar rienda suelta al desenfreno y a las pasiones desordenadas; aunque para algunos incrédulos religiosos, la Navidad es una ocasión para renovar sus votos a sus santos o vírgenes predilectos, y a su particular iglesia a que pertenecen. El cristiano pues, respondería a la pregunta diciendo simplemente que la Navidad es la celebración del Nacimiento de Cristo. ¿Debería el cristiano celebrar la Navidad?, y de ser así, ¿cómo y cuándo debería hacerlo?.

En su afán de "cristianizar" al mundo pagano, el catolicismo romano ha intentado a través de la historia sustituir costumbres idólatras paganas con equivalentes "cristianas", y las deidades falsas, con santos o vírgenes "cristianos". Tal es el caso con la así llamada "Semana Santa", el día de los Reyes Magos o Epifanía, el día de la Candelaria, y ciertamente lo es en la celebración de la Navidad.

La Iglesia Católica Romana ordenó en el siglo IV la observación de la Navidad el 25 de diciembre, para sustituir la antigua fiesta pagana romana del nacimiento del dios sol. George P. Fisher, quien fuera profesor de Historia Eclesiástica en la Universidad de Yale, señala sobre el origen de la Navidad: Navidad, un festival de origen romano, que tomó el lugar del festival pagano en honor al Sol, o a la deidad que llevaba ese nombre, que era celebrada en el solsticio de invierno, o el 25 de diciembre, la fecha erróneamente asignada para el solsticio en el calendario juliano. (History of the Christian Church, por George P. Fisher. New York: Charles Scribner's Sons, 1926; pág. 65).

De manera que muchos cristianos, incluyendo el que esto escribe, hemos celebrado el nacimiento de un dios pagano sin saberlo, creyendo que celebrábamos el nacimiento del Salvador Jesús.

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com 

 ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén