TU OFRENDA

I. Nuestra ofrenda muestra la sinceridad de nuestro amor. Poca ofrenda, poco amor. Nuestro uso del dinero apunta a lo que amamos, lo que realmente queremos y dónde queremos llegar.

II. Nuestra ofrenda determina nuestra fe en las promesas de Dios. Dios ha prometido prosperarnos si le honramos con nuestro dinero: "Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos los frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto" (Proverbios 3:9-10). También prometió que si ofrendamos de manera escasa, nuestra prosperidad en la vida tanto presente como futura depende de cómo tratamos al Dios todopoderoso: " Acuérdense de esto: " El que da poco, recibe poco; el que da mucho, recibe mucho. Cada uno debe dar según crea que deba. No tenemos que dar con tristeza ni por obligación. ¡ Dios ama al que da con alegría! Dios puede darles muchas cosas, a fin de que tengan todo lo necesario, y aun les sobre. Así podrán hacer algo a favor de otros (2 Corintios 9:6-9). Dios no puede ser burlado: "No crean ustedes que pueden engañar a Dios. Cada uno cosechará lo que hay sembrado" (Gálatas 6:7). Si creemos en las promesas de Dios, no podemos perder.

III. Nuestra ofrenda indica nuestro interés en el cielo y cuán interesado estamos en llegar allí. Podemos hacer tesoros en la tierra que se destruyen con el tiempo, o podemos hacer tesoros en el cielo donde son permanentes (Mateo 6:19-21). Pues, para acumular tesoros en el cielo, hay que despojarnos de ellos mientras estamos en la tierra. Sólo así podemos sacar tesoros de este mundo (1 Timoteo 6:7).

IV. Nuestra ofrenda mide nuestra preocupación por lo perdidos. Jesús se preocupó de tal manera que lloró (Lucas 19:41). Bajó al mundo y dio su vida por los perdidos. Pablo lloró también (Filipenses 3:18). Además de llorar, estaba dispuesto a gastar lo suyo por amor a las almas (2 Corintios 12:15).

V. Nuestra ofrenda determina nuestra dedicación a Cristo. ¿Por qué vendió Bernabé su propiedad, trajo el dinero y lo puso a los pies de los apóstoles? (Hechos 4:36-37). Era un hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe (Hechos 11:24). ¿Por qué los Macedonios, aunque pobres en extremo, dieron libremente? (2 Corintios 8:1-5). La respuesta se encuentra en el versículo 5: "a sí mismos se dieron primeramente al Señor" Allí está. Se dieron a sí mismos. Eso es dedicación.

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com  

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén