LA COSECHA DE OBREROS

La Biblia dice: " Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo..." (Mateo 28,19).

Haced discípulos, es otro mandato dado por Jesús a su Iglesia, y la manera de cumplirlo es: " ir y ganar las almas"; y después de que sean salvas, adiestrarlas en todo lo relacionado con el evangelio, para que puedan cumplir el propósito que Dios tiene para sus vidas.

La causa principal por la cual esto no se ha cumplido, es porque no hay creyentes que hayan sido discipulados para ganar almas, y en esto, todos los pastores somos llamados a reconocer nuestra responsabilidad. Hoy día se está más preocupado por la oveja (creyente) que se fue con otro pastor, que batallando contra el diablo por las almas que él nos está robando.

Si pudiéramos escuchar el clamor del Espíritu Santo que está suscitando a nivel mundial en la iglesia de Cristo, sin duda alguna, que escucharíamos en muchos idiomas y dialectos pidiendo al Señor que envíe discípulos, que levante ungidos que puedan guiar al pueblo de Dios hacia la santidad, hacia la revelación de la Palabra y a la victoria sobre las obras de las tinieblas.

Al leer la Biblia podemos darnos cuenta que la necesidad de encontrar líderes fieles y capacitados siempre ha sido una de las prioridades divinas. En el Antiguo Testamento encontramos este interés por levantar un liderazgo santo y visionario, pues constantemente Dios llamaba jueces, reyes, profetas y libertadores para que dirigieran a su pueblo.

Es por eso que Jeremías 3,15 profetiza la llegada de un tiempo en que habría abundancia de pastores que ministrarían conforme al propósito de Dios. Es por eso que Jeremías 3,15 profetiza la llegada de un tiempo en que habría abundancia de pastores que ministrarían conforme al propósito de Dios: "Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia".

Este es el tiempo en que Dios está llamando a líderes según su corazón, y no según criterios de hombres. Este es el tiempo anunciado por Jeremías, un tiempo de cosecha de obreros. Es un tiempo donde no diremos la mies es mucha y los obreros pocos. ¿Eres tú uno de esos líderes ?

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com  

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén