¡ UNA PROMESA PARA NUESTRAS FAMILIAS !

El Salmo 126 5-6 nos dice: "Las lágrimas que derramamos cuando sembramos la semilla se volverán cantos de alegría cuando cosechemos el trigo".

Este Salmo se refiere a todos los creyentes. El llamado a evangelizar no está limitado a los pastores y líderes de las diferentes iglesias cristianas. Todo el pueblo de Dios tiene esta responsabilidad.

Debemos ir con compasión. El versículo dice "Las lágrimas que derramamos cuando sembramos la semilla...". Este versículo habla de "llorar". Debemos tener una profunda preocupación por los perdidos: " Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno" (Hechos 20,31). Esto indica que debemos tener un corazón cargado por los perdidos.

El jueves 30 de noviembre del 2006, el Espíritu Santo, a través de profecía dijo: "Recuerden que ustedes están luchando por el destino de muchos otros, y si ustedes cruzan las manos, no habrá quien los alimente. Nuestros hogares deben ser un centro de evangelización y restauración.

Debemos movernos dentro del circulo familiar y testificar a los miembros de familia. Si no lo hacemos, Satanás va a arrebatarnos nuestros hijos y llevárselos. Parece ser que no evangelizar a la familia implica no estar muy consciente de lo que es el infierno. Si usted quiere tener una pequeña noción de lo que es el infierno, te invito a ver la película en DVD, "Escape del Infierno". Esta experiencia real después de la muerte, porque es aseverada por los mismos médicos; nos permite tener un pequeño vislumbre de lo que sería una eternidad en el lugar de tormento llamado "Lago de fuego y azufre".

Josué dijo en 24,15 de su libro que él y su familia iban a servir al Señor. Años después, David se lamentó un día de la muerte de Absalón su hijo. El había fallado en criarlo en disciplina y amonestación del Señor. Sin embargo, el Señor nos ha dado una promesa extraordinaria, si nos mantenemos en la confianza de la siembra de la semilla en el ámbito familiar. El jueves 23 de noviembre, el Espíritu Santo dijo: "Yo hoy les doy una promesa, que a todos aquellos que están luchando por sus hijos, yo los voy a tocar y serán parte de la base, porque estarán aquí y yo los pondré como un listón. Serán como un gran racimo. Y serán para mí como el mejor incienso". que se haya entregado".

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com  

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén