CRISTO BUSCA PROFETAS E INTERCESORES QUE PREPAREN SU VENIDA.

Mateo 3,1-12 dice: " Años después, Juan el Bautista salió al desierto de Judea para predicarle a la gente. Les decía: " Vuélvanse a Dios, porque muy pronto su reino se establecerá aquí". Juan era la persona de quien hablaba el profeta Isaías cuando dijo: " Alguien grita en el desierto: "Prepárenle el camino del Señor. ¡Ábranle paso! ¡Que no se encuentre estorbos!"....... El que viene después de mí separará a los buenos de los malos. A los buenos los pondrá a salvo, pero a los malos los echará en un fuego que nunca se apaga".

Este es un tiempo en que Dios está derramando su Unción Profética para preparar el momento de su venida. Igual que se derramó esa Unción Profética en Juan el Bautista, Dios está buscando los nuevos Bautistas en el tiempo actual. La voz de sus profetas será escuchada de tal manera y vendrá con tal poder de parte de Dios que derribará al de rodillas endebles y de corazón opacado. Será la voz salida del trono de Dios que sacudirá el reino de las tinieblas, y estremecerá hasta su derrota final a todos los poderes demoníacos. Será la voz del Altísimo, tronando desde los cielos y manifestándose en la tierra.

La Palabra de Dios gobierna la Tierra y los asuntos de los hombres. A diferencia de los seres humanos, Dios nunca habla solo para que escuchen su voz. Cuando Dios habla -y habla todo el tiempo- habla con propósito. Cuando Dios se propone hacer algo en el mundo, habla a su pueblo, llamándolo a preparar el camino. " Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas" (Amós 3,7).

Cuando Dios estuvo listo para establecer una nación a través de la cual vendría el Salvador, le habló a Abraham y le dio un hijo en su vejez. Cuando estuvo listo para librar a esa nación de la esclavitud en Egipto, le habló a Moisés. Cuando estuvo listo para llamar a su pueblo a que se volviera del pecado y la idolatría, les habló a Elías, Isaías, Jeremías y otros profetas. Cuando Dios estuvo listo para enviar a su Hijo al mundo, les habló a María y a José.

Hoy, ese mismo Dios se mueve con poder en el mundo y convoca a su pueblo para que se una a Él en lo que está haciendo. Hay que preparar el retorno de Jesucristo por su Iglesia y, el Señor de la historia, busca profetas que declaren su Palabra e intercesores que den a luz esa Palabra por medio de la oración vencedora sobre el mal.

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com  

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén