PRIMER PECADO. CAPITAL DE LOS RICOS. · 2

En el tratado anterior (1595), mencioné que el primer pecado capital de los ricos en los últimos tiempos es la ACUMULACIÓN DE RIQUEZA: "Sus riquezas se pudrirán, y la polilla les comerá la ropa. El dinero que han estado juntando en estos últimos tiempos se oxidará, y ese óxido será el testigo que los acusará en el juicio final, y que los destruirá como un fuego" (Santiago 5, 2-3). Enfoqué la idea de Santiago sobre las riquezas que se pudren; hoy, reflexiono respecto a la polilla que se come la ropa, y la oxidación de la plata.

"La polilla se comerá la ropa". Esto no le sucede a las ropas que se usan de manera regular. Pero cuando el guardarropa está tan lleno de ropas que se usan de manera muy frecuente, quedan sujetas al ataque de las polillas. Para Santiago es moralmente malo acumular ropas de esta manera cuando a tantas personas en el mundo les hacen falta desesperadamente.

Luego se refiere al "dinero que se oxida" (versículo 3). El oro y la plata no se oxidan, pero sí que se empañan y decoloran, y bajo desfavorables condiciones de almacenamiento podrían llegar a ser objeto de corrosión. En lugar de hacer trabajar su dinero para alimentar a los hambrientos, vestir a los desnudos, proveer medicinas para los enfermos y extender el evangelio, los ricos están ahorrando su dinero para los días malos. No servirá para beneficio de nadie, y finalmente se llenará de moho.

El moho, que es manifestación de falta de uso y de decaimiento, será un testimonio condenatorio contra los ricos. Si esto era cierto respecto de los ricos en tiempos de Santiago, ¿cuánto más cierto no será de los creyentes carnales en nuestro tiempo ? ¿ Cuál no será nuestra condenación sí hemos tenido los medios para esparcir el evangelio y hemos descuidado emplearlos ? ¿ Si hemos acumulado cosas materiales cuando podrían haber sido empleadas en la salvación de las almas ?.

La expresión " el dinero se oxidará, y ese óxido será el testigo que los acusará en el juicio final, y que los destruirá como un fuego" significa que su negligencia al no emplear sus riquezas para el bien de los demás causará en ellos el más agudo sufrimiento y remordimiento. Cuando sus ojos queden finalmente abiertos a la crueldad de su egoísmo y de su codicia ( joyas costosas, elegantes ropas, casa lujosas, autos ostentosos, etc), será para ellos una experiencia quemante.

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com  

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén