PRIMER PECADO. CAPITAL DE LOS RICOS. · 1

Estoy hablando de una poderosa señal profética de los últimos tiempos, y es, "la acumulación de bienes", en una sociedad cada vez más rica y pobre.

La Escritura, en la carta del apóstol Santiago nos menciona cuatro pecados capitales de los ricos. Santiago no se dirige a los ricos en general, sino a unos ricos determinados que abusan de sus riquezas y explotan a los pobres. Les dice primero las miserias que les van a sobrevenir en breve; después los pecados por los que tales miserias les van a sobrevenir.

El primer pecado es la ACUMULACIÓN DE RIQUEZA: " Sus riquezas se pudrirán, y la polilla les comerá la ropa" (Santiago 5,2).

La Biblia no dice en ningún lugar que ser rico sea pecado. Una persona, por ejemplo, podría heredar una fortuna de la noche a la mañana, y desde luego no ha cometido ningún pecado al hacerse rico así. Pero la Biblia sí enseña que es malo acumular riquezas. El Señor Jesús prohibió de manera expresa la acumulación de riqueza. Dijo: "NO traten de amontonar riquezas aquí en la tierra. Esas cosas se echan a perder o son Es destruidas por la polilla. Además, los ladrones pueden entrar y robarlas. Es mejor que amontonen riquezas en el cielo. Allí nada se echa a perder ni la polilla lo destruye. Tampoco los ladrones pueden entrar y robar. Recuerden que la verdadera riqueza consiste en obedecerme de todo corazón......Ningún esclavo puede trabajar al mismo tiempo para dos amos, porque siempre obedecerá o amará a uno más que al otro. Del mismo modo, tampoco ustedes pueden servir al mismo tiempo a Dios y a las riquezas" (Mateo 6, 19-24).

Santiago habla de la riqueza en cuatro formas: riquezas, ropas, oro y plata. En los tiempos de la Biblia, la riqueza se contaba a menudo en términos de grano, aceite, y otros productos: ropa, oro y plata. Cuando Santiago dice que las riquezas se pudrirán, se refiere a que el grano se llenará de gusanos y a que el aceite se volverá rancio. El argumento es que esas cosas acumuladas, llegarán hasta el punto en que se echarán a perder. Podrían haber sido empleadas para alimentar a los hambrientos y llevar el Evangelio; ahora no valen para nada. Santiago pronuncia juicio y destrucción sobre estas cosas. Como la gloria de la riqueza se desvanece, los cristianos deben almacenar los tesoros de Dios mediante el servicio desinteresado.

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com  

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén