CASINOS Y LOTERÍAS

El juego puede ser definido como "arriesgar el dinero en un intento por multiplicarlo en algo que va contra las probabilidades".

En la sociedad actual cada vez menos religiosa, el dinero se ha convertido en una especie de dios, y el juego, en una forma popular de rendirle culto. Las nuevas catedrales son los grandiosos casinos, y el nuevo credo es que la avaricia es buena. Las encuestas revelan que la gran mayoría de los clientes de los casinos no solo acuden por la diversión o el ambiente, sino con la intención de ganar "una enorme suma de dinero".

Casinos y loterías: Los casinos utilizan todo tipo de planes de marketing para atraer al jugador a que arriesgue tanto dinero como sea posible. A menudo ellos ofrecen bebidas alcohólicas económicas y aún gratuitas, lo cual estimula la embriaguez, y de ese modo, ocasiona una disminución en la habilidad de tomar decisiones sabias. En un casino, todo está perfectamente aparejado para recibir dinero en grandes sumas y no devolver nada, a excepción de placeres momentáneos y vacíos. Las loterías intentan retratarse como un camino al fondo de educación y/o programas sociales. Sin embargo, estudios muestran que los participantes de la lotería son por lo general, aquellos quienes pueden al menos tener recursos para gastar dinero en billetes de lotería. Para aquellos que están desesperados, el encanto de "volverse rico rápido" es una tentación demasiado grande como para resistirse. La oportunidad de ganar es infinitesimal, lo cual resulta en que las vidas de mucha gente terminen arruinadas.

La Escritura también nos anima a mantenernos libres de intentar "enriquecernos rápido". Proverbios 13:11 dice: " Las riquezas de vanidad disminuirán; pero el que recoge con mano laboriosa las aumenta". En Proverbios 23:4-5 leemos: " No te afanes por hacerte rico; sé prudente, y desiste. ¿ Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas ? Porque se harán alas como alas de águila, y volarán al cielo". Eclesiastés 5:10 dice: " El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad".

De manera definitiva, el juego está enfocado en el amor al dinero, e indudablemente tienta a la gente con la promesa de riquezas rápidas y fáciles.

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

 

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén