¡ ES HORA QUE LA IGLESIA REPUDIE A HALLOWEEN !

Esta milenaria costumbre de rendirle tributo a los demonios, brujas y hasta el mismo Satanás debe empezar a causarnos repudio como iglesia. Tiene que existir una reacción por nuestra parte de hacer entender a nuestros amigos, hermanos, vecinos o hasta desconocidos, sobre lo que es Halloween realmente.

Ya los templos y sus líderes no pueden actuar pasivamente frente a estos acontecimientos. Las congregaciones necesitan tomar una postura de batalla, de guerra espiritual. Usando como arma principal la oración y la Palabra de Dios. Esto tanto a nivel de iglesias como de los mismos hogares.

Es fundamental que desde corta edad los niños vayan entendiendo porque los hijos de Dios no celebramos esta fecha. Y todavía más importante es concientizarlos de que nuestro deber es orar por todos aquellos que no comprenden el trasfondo de esta celebración.

La historia del Halloween se remonta a más de 2.500 años, cuando el año celta terminaba al final del verano, el preciso día 31 de octubre de nuestro calendario. El ganado era rejuntado de los prados en los establos. Ese último día, se suponía que los espíritus podían salir de los cementerios y apoderarse de los cuerpos de los vivos para resucitar. Para evitarlo, los poblados celtas ensuciaban las casas y las "decoraban" con huesos, calaveras y demás cosas desagradables para que los muertos pasaran de largo asustados y así evitar ser desposeídos de sus cuerpos por los espíritus de los muertos. De ahí viene la tradición de decorar con motivos siniestros las casas en la actual víspera de todos los santos. Como también los disfraces. Una fiesta asociada a la venida de los dioses paganos a la vida.

Halloween es una fiesta basada en el miedo, la muerte, los muertos vivientes, la magia negra y los monstruos místicos. Los "personajes" que se suelen asociar a Halloween incluyen a los fantasmas, las brujas, los gatos negros, los trasgos, los zombis y los demonios, así como ciertas figuras literarias como Drácula y el monstruo de Frankenstein.

Efesios 5, 6. 11 dice: " No se dejen engañar con ideas tontas, pues por cosas así Dios castiga terriblemente a quienes no lo obedecen. Así que, no tengan nada que ver con esa clase de gente....No se hagan cómplices de los que no conocen a Dios; al contrario, háganles ver su error, pues sus hechos no aprovechan para nada".

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: [email protected]

 

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén