EL PODER DE LA ORACIÓN EN LA VIDA DE CRISTO

Cuando Jesús vio al joven endemoniado, Él le dijo directamente al espíritu: "...Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él" (Marcos 9:25).

Cuando Jesús habló las palabras de sanidad y liberación, no había ninguna duda de que lo que Él decía se cumpliría. Jesús sabía que mientras Él hablaba, la obra se realizaba. ¿Cómo era posible que Jesús hablara con esa autoridad? ¿Cómo es que podía abrir los ojos de los ciegos, los oídos de los sordos y sanar cualquier enfermedad? ¿Cómo es que Él conocía los espíritus inmundos que estaban actuando?

Las grandes victorias que Jesús experimentó en el campo de batalla cuando ministraba a las necesidades de la gente, enseñando, abriendo los ojos de los ciegos, los oídos de los sordos, sanando toda enfermedad, levantando a los muertos, no fue de una manera automática. Estas victorias fueron ganadas primero ¡en la oración! El no hizo nada independiente del Padre. Ninguno de los tremendos milagros que El hizo fueron de manera automática. Todo lo que Jesús hizo fue el resultado de lo que el Padre le reveló cuando estaba en Su Presencia, ¡cuando estaba orando!

ANTES de que Jesús comenzara Su ministerio, Él pasó 40 días en ayuno y oración y regresó "en el poder del Espíritu a Galilea ". (Lucas 4:14). ANTES de alimentar a los cinco mil, multiplicando cinco panes y dos peces, El se fue en una barca a un lugar solitario donde oró. (Mateo 14:13). ANTES de una gran "campaña" de sanidad en Genesaret, en donde la gente traía a sus enfermos, Jesús subió a un monte a orar. (Mateo 14:22-23).

ANTES de escoger a Sus doce discípulos Jesús, "... se fue al monte a orar y pasó la noche orando a Dios..." (Lucas 6:12).

ANTES de comenzar Su ministerio por Galilea donde predicó y echó fuera demonios, Jesús oró. "Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba" (Marcos 1:35).

ANTES de ir a la cruz... camino a Jerusalén, Jesús, sabiendo que iba ser crucificado, fue a un monte a orar (Lucas 9:28).

ANTES de que fuera arrestado, vituperado y crucificado, Jesús fue al jardín de Getsemaní donde oró, luchó y agonizó en oración (Mateo 26:36-46).

Antes de que tome decisiones que puedan afectar su vida o familia, ¿No debería usted entrar en la guerra espiritual a través de la oración ?

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

 

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén