SATANÁS SE OPONE A LA ORACIÓN Y AL AYUNO.

El gran guerrero espiritual, Daniel, estuvo delante del Señor en oración y ayuno 21 días antes de que recibiera la respuesta a lo que estaba pidiendo. En una visión, Dios dio a Daniel un vistazo del futuro... de los últimos tiempos. Daniel "vio" en el espíritu lo que iba a suceder. Él vio el tiempo de la gran tribulación. Vio un gran conflicto y lo que vio fue tan tremendo, que quedó quebrantado y estuvo enfermo por varios días (Daniel 8:27).

Daniel dispuso su mente y su corazón para entender y saber lo que esta visión significaba. Estuvo en "aflicción" tres semanas completas, en donde se humilló a sí mismo delante del Señor, vestido de cilicio y ceniza, en oración ayunando delante de Dios.

A los 21 días, un ser angelical, un ángel guerrero vino delante de él y dijo: ".. no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la Presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme y quedé allí con los reyes de Persia. He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días; porque la visión es para esos días " (Daniel 10:12-14).

Desde el primer día Daniel dispuso su mente y su corazón a oír a Dios y a ayunar y a orar. Dios le oyó y envió a un ángel con la respuesta. En su camino hacia Daniel, el ángel encontró resistencia de las fuerzas enemigas. Vea el verso 13: "...pero el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días ". El ángel no se refería a un rey terrenal. El rey de Persia era uno de los gobernadores de las tinieblas y principados de maldad que habían sido enviados para detenerlo.

Por veintiún días, mientras Daniel estaba librando esta batalla en ayuno y oración, se estaba desarrollando una intensa guerra en el terreno espiritual. El ángel que Dios había enviado estuvo luchando contra el gobernador de las tinieblas, contra el príncipe de Persia. Miguel, el ángel guerrero de Dios, se unió al combate y el ángel fue capaz de penetrar, de romper las líneas del enemigo con la revelación de Daniel.

Este ejemplo de la vida de Daniel nos revela la guerra que se desarrolla en el espíritu, la cual somos incapaces de ver con nuestros ojos naturales.

Máster Miguel Calderón Valverde

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  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén