¿ POR QUÉ NECESITAMOS HOY EN DÍA EL DON DE PROFECÍA ? PRIMERA PARTE

Debemos recordar que es la misma Escritura que habla acerca de la importancia del don de PROFECÍA. El apóstol Pablo lo valoró tan altamente que dijo a los Corintios: "Seguid el amor y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis " ( 1 Corintios 14,1). Al final de su mensaje sobre los dones espirituales, nuevamente dice: "Así que, hermanos, procurad profetizar y no impidáis el hablar en lenguas; pero hágase todo decentemente y con orden " ( 1 Corintios 14,39). Y además dijo que " el que profetiza, edifica a la iglesia " (1 Corintios 14,4).

Quizás hoy día debamos hacernos una pregunta muy seria: Si Pablo ansiaba que se ejerciera el don de profecía en Corinto, a pesar de que la iglesia sufría los problemas de la inmadurez, el egoísmo, las divisiones y otros más, ¿ no debiéramos nosotros también ansiar que funcione nuevamente este don en nuestras iglesias ? Además, si somos cristianos que proclamamos creer y obedecer todo lo que dice la Escritura, ¿ no debemos también creer y obedecer las enseñanzas acerca del don de profecía ?.

Quiero aclarar algo importante. Dios protegió las profecías y los escritos de la Biblia de manera que fueron recogidos sin error alguno, hasta que se fijó el canon, o lista de libros oficialmente aceptados como genuinamente inspirados. Puesto que la Biblia ya está completa, la profecía dada como don del Espíritu Santo es diferente a las profecías bíblicas. El propósito principal de las profecías dadas bajo la unción del Espíritu Santo es edificar, exhortar y consolar a los creyentes. La Biblia lo enseña con claridad: " Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación " (1 Corintios 14,3).

Por ello, la palabra de profecía resultante de una manifestación de este don nunca se deberá considerar como igual a la Palabra escrita de Dios, ni tampoco debe tomar su lugar. Además, aunque la profecía sea dicha por una persona que haya recibido este don, su veracidad o falsedad deberán ser juzgadas y discernidas por otros creyentes. Pablo confirma esto: " Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen lo que ellos dicen " ( 1 Corintios 14, 29). La profecía manifestada hoy como don del Espíritu Santo no debe ser aceptada ciegamente, sino recibida con discernimiento.

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

 

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén