LA LENGUA ES COMO UNA SERPIENTE VENENOSA

La Biblia dice: " Con la lengua, lo mismo bendecimos a nuestro Señor y Padre, que maldecimos a los hombres creados por Dios a su propia imagen. De la misma boca salen bendiciones y maldiciones. Hermanos míos, esto no debe ser así. De un mismo manantial no puede brotar a la vez agua dulce y agua amarga. Así como una higuera no puede dar aceitunas ni una vid puede dar higos, tampoco, hermanos míos, puede dar agua dulce un manantial de agua salada " (Santiago 3,9-11).

El apóstol Pablo escribió acerca de la humanidad caída: "Todos se han ido por mal camino; todos por igual se han pervertido. ¡ No hay quien haga lo bueno ! ... Su garganta es un sepulcro abierto, su lengua es mentirosa, sus labios esconden veneno de víbora y su boca se llena de maldición y amargura.... Jamás tienen presente que hay que temer a Dios " ( Romanos 3, 12-18).

En algunas regiones de América del Sur hay una serpiente llamada "Doblepaso". Si usted llegara a ser mordido por ella, sólo daría dos pasos y moriría. Su veneno paraliza rápidamente todo el sistema nervioso hasta detener el corazón. Las palabras pueden ser así. Tienen el poder de matar rápidamente una relación, paralizar el amor,

envenenar la mente, destruir la fe, manchar la pureza y estropear la buena fama.

Alguien ha dicho que la lengua está dividida en dos partes, y que se mueve en dos direcciones. La Palabra de Dios la dibuja como doble, o falsa. "Asimismo, los diáconos deben ser hombres respetables, que nunca falten a su palabra..... Deben apegarse a la verdad revelada en la cual creemos, y vivir con conciencia limpia.... Igualmente, las mujeres deben ser respetables, no chismosas, serias y fieles en todo " ( 1 Timoteo 3, 8-11). Es sorprendente como fuera de la iglesia donde nos congregamos, podemos envenenarnos unos a otros, y cuando se llega a la congregación, empezar a hablar piadosamente.

La naturaleza misma misma no actúa de una forma tan incoherente como esa. Es imposible que una fuente suministre agua dulce y amarga, o la vid produzca higos. Si algo así llegara a ocurrir, enseguida lo rechazaríamos con desagrado. Dios puede preguntarnos: " ¿ Puede una nueva criatura ( 2 Corintios 5,17), producir las palabras tan vulgares, hirientes, humillantes, calumniosas, falsas, que hacían parte de su vida antigua ? Que el Espíritu Santo, nos permita vivir como nuevas personas, renovadas también en nuestra boca.

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

 

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén