LA LENGUA ES UN FUEGO.

" …la lengua; es una parte muy pequeña del cuerpo, pero es capaz de grandes cosas. ¡ Qué bosque tan grande puede quemarse por causa de un pequeño fuego ! Y la lengua es un fuego" (Santiago 3, 5).

Las guerras que han exterminado miles de vidas han sido encendidas por la chispa de la lengua. Los matrimonios que se embarcaron una vez en una gozosa aventura, han sido conducidos contra las rocas por el defectuoso timón de la lengua. ¡Las termitas (comején) causan terror ! Son pequeñas criaturas, generalmente invisibles, quienes a su paso devoran todo lo valioso que ha sido construido con madera en los hogares. Santiago dice que la lengua es semejante a aquéllas, pequeña, pero significativa.

" La lengua es como un fuego ". Debemos recordar que el fuego es una de las pocas fuerzas que causan daños irreparables. Las palabras ardientes llegan a destruir relaciones que, una vez restauradas, ya no pueden seguir siendo lo mismo. Nuestras familias, negocios, iglesias, amigos, enemigos, seguridad, felicidad y paz, son vulnerables a la contaminación de la lengua. Necesitamos avisos que digan: "¡CUIDADO: LA VIDA PUEDE QUEMARSE MUY RÁPIDO, APAGUE SU LENGUA ! ".

Los rumores, verdaderos o falsos, son devastadores por muchas razones. Una de ellas es que no se puede recuperar. La historia nos cuenta que durante la Edad Media un joven fue enviado a un monje. El dijo: " He pecado levantando calumnias contra alguien, ¿ qué debo hacer ? " El monje respondió: " Ponga una pluma en cada puerta del pueblo". El joven lo hizo y luego regresó preguntándole si debía hacer algo más. El monje le dijo: " Regrese y recoja esas plumas". El aludido le replicó ansiosamente: "¡Eso es imposible; el viento se las ha llevado por todo el pueblo ! " Entonces el monje concluyó: " Lo mismo pasa con sus calumnias, es imposible recuperarlas". Espiritualmente sucede algo parecido. Quienes han pecado encuentran que, luego de humillarse ante Dios y experimentar el perdón total, la historia de su pecado aún continúa viva en muchas mentes.

El término utilizado para chismoso en el Antiguo Testamento significa "ir de un lado al otro". Proverbios 11,13 dice: " El chismoso todo lo cuenta; la persona digna de confianza guarda el secreto ". Proverbios 16,28 dice: "…el chismoso es causa de enemistades".

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

 

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén