EL AMOR

A una comunidad solía llegar con frecuencia un predicador y cuando les hablaba parecía que no tenía más tema que este: " Les doy un mandamiento nuevo, que se amen los unos a los otros". Los oyentes que a menudo escuchaban el mismo mensaje un día se atrevieron a decirle: ¿Otra vez amaos ? De ese mandamiento nuevo nos has hablado demasiado. Ante esto el predicador contestó: " Pero ese mandamiento sigue nuevo porque ustedes no lo han estrenado todavía".

¿ Cuánto nos han hablado de amar ? La Biblia nos habla de la gran meta a la que Dios nos llama: "Ustedes, como hijos amados de Dios, procuren imitarlo. Traten a todos con amor, de la misma manera que Cristo nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y sacrificio de olor agradable a Dios " ( Efesios 5,1,2). En Juan 13,35 leemos: " Si se aman los unos a los otros, todo el mundo se dará cuenta de que son discípulos míos". 1 Juan 4,7.8 expresa: " Queridos hermanos, debemos amarnos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es hijo de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor".

Levítico 19,18 nos dice: " No seas vengativo ni rencoroso con tu propia gente. Ama a tu prójimo, que es como tú mismo. Yo soy el Señor". Observe en primer lugar que no dice la Palabra que amarás a todos los habitantes del mundo; dice a tu prójimo, pues el amor se da personas concretas. Es impresionante como Lucas describe la primera comunidad cristiana: "subieron al piso alto de la casa donde estaban alojados. Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago hijo de Alfeo, Simón el Celote, y Judas, el hijo de Santiago,. Todos ellos se reunían siempre para orar con algunas mujeres, con María, la madre de Jesús, y con sus hermanos" (Hechos de los Apóstoles 1,13,14).

Los menciona a todos con su nombre pues no era un grupo de personas que vivían juntos, eran hermanos; cada uno con su rostro concreto, con su historia, sus ilusiones y sus frustraciones. El prójimo es el próximo o sea que está cerca de ti.

Amor es en primer lugar: acercarnos al otro, interesarnos por él, conocerlo, saber su nombre, sus luchas, sus aspiraciones, sus triunfos y fracasos, sus cualidades y defectos y esa persona total, aceptarla, valorarla para así amarla.

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

 

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén