EL REY CIRO

La Biblia dice en Isaías 45,1: "Así dice Jehová a su ungido, al cual tomé yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes; para abrir delante de él puertas, y las puertas no se cerrarán" . Ahí a Ciro se lo llama mesías, es decir, el ungido. La traducción griega de esa palabra hebrea, mashiach, es Christos, de donde deriva nuestro término Cristo. Entonces, se puede afirmar que a ese antiguo rey persa se lo llamaba Cristo. Esa terminología bíblica ha llevado a interminables confusiones y malinterpretaciones entre muchas personas. La confusión deriva de la falta de comprensión del uso bíblico del término ungido. En los tiempos de la Biblia tanto los altos prelados como los reyes de Israel eran ungidos en una ceremonia en la que se les vertía aceite sobre la cabeza y la barba. La palabra christo o mesías significa alguien escogido especialmente por Dios para una misión, como el rey persa Ciro.

Este es el único lugar en la Biblia donde se le llama " ungido" a un gobernante gentil. Dios es el poder que está por encima de todos los poderes y Él unge a quien elige para llevar a cabo tareas especiales.

Ciro fue Rey de Persia ( 559-529 a.C.). El reino de Ciro se extendió 3220 kilómetros (el más grande imperio entonces conocido) e incluía los territorios de lo imperios Asirio y Babilónico. Llegó a formar un gran imperio. Luego venció a Creso, rey de Lidia, famoso en la historia por sus riquezas. Se distinguió por una política de tolerancia religiosa hacia los pueblos vencidos.

¿ Por qué Dios ungió a Ciro ? Porque Dios le tenía reservada una tarea especial que debía realizar para Israel. Ciro emitió el famoso edicto que lleva su nombre que permitía el retorno a Jerusalén de los judíos que estaban en Babilonia. Esto fue posible porque " Jehová despertó el espíritu de Ciro" para ello y para que se edificara "casa en Jerusalén, que está en Judá " ( 2 Crónicas 36,22-23; Esdras 1,1). Ciro permitiría que la ciudad de Dios, Jerusalén, se reconstruyera y liberaría a los cautivos sin esperar nada a cambio. Pocos reyes en Israel o de Judá hicieron tanto por el pueblo de Dios, como lo hizo Ciro. Dios dice de Ciro: " Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero" ( Isaías 44,28). Le llama " su ungido" y proclama que hará grandes cosas a través de él, pero aclarando: "aunque no me conociste" ( Isaías 45,15), lo que es una muestra más grande de la acción soberana de Dios en la historia.

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén