ES URGENTE PERDONAR

Cada vez más, nos sentimos rodeados de extraños y de posibles agresores, incluso, en medio de aquellos con quienes deberíamos sentirnos hermanos, amigos, compañeros de camino.

Este es el tiempo de aprender a vivir como hermanos o prepararse a agonizar como extraños y morir como enemigos.

Una de las palabras más bellas del vocabulario de los seres humanos es la del perdón. Si todos aprendiéramos lo que significa esta palabra, se evitarían muchos dolores y muchas consecuencias desgraciadas. La palabra de Dios dice en Colosenses 3,13: "Sopórtense unos a otros, y perdónense si alguno tiene una queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes".

El perdón es luchar por un mejor futuro esperando que sanen las heridas del pasado, es creer todavía en la luz, aunque nos haya tocado sufrir noches oscuras.

¿Cómo puede sentirse una esposa o un esposo que ha sido sustituido en el amor? ¿Cómo están lastimadas la mente y el corazón de los hijos que se sienten defraudados y más de una vez rechazados por sus padres? ¿Qué pensar de los que son destrozados por hijos alcohólicos, drogadictos, homosexuales, irresponsables en sus estudios o simplemente ausentes, muertos en la indiferencia?

¿Cómo dar un verdadero perdón a todos ellos ? Y más allá del hogar, como perdonar y no tomar venganza de los hombres de una sociedad en la que se roba, se viola, se mata y se espera inútilmente que llegue la justicia?

¿Cómo perdonará la viuda y el huérfano, los padres y hermanos de esos seres queridos a los que brutalmente los desaparecieron o, quizás, frente a ellos les quitaron la vida?

¿Cómo restaurar un corazón destrozado con estas y otras realidades dolorosas? Se que es difícil, doloroso, sin embargo es urgente emprender el camino a la escuela del perdón. Perdonar es una puerta para construir un mundo más humano, más justo y más lleno de amor. Perdonar es una meta muy grande pero no imposible. Que Dios nos ayude a escalar cada peldaño de la escalera del perdón, para sacar del pozo oscuro el odio, el rencor y la venganza.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén