CRISTO MULTIPLICA LO SEMBRADO

Una de las recientes profecías del Espíritu Santo dijo: "Conmigo siempre ganan. Conmigo nunca las manos están vacías... Doy cosas buenas, y las cosas que yo tengo están ocultas, no se conocen hasta el momento en que ya, las levanto…. Mi brisa siempre es fresca y siempre trae alimento…. No soy egoísta. Sé como responderle a cada uno. Por eso no dejen de sembrar, porque todo lo que han pedido llegará, porque ustedes se ponen de acuerdo y saben que esa oración tiene fuerza".

En Mateo 14:13-21; Marcos 6:30-44; Lucas 9:10-17; Juan 6:1-14; se nos relata que Jesús dio de comer a una multitud de más de cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños, utilizando para el milagro de la multiplicación, cinco panes y dos pescados.

Es determinante en estos tiempos de bendición: 1- Reconocer la capacidad de Jesús de proveer lo necesario para satisfacer todas las necesidades de la especie humana. 2- Entregarle al Señor lo poco con lo cual contamos para que él lo multiplique y lo use para bendición de las multitudes. Así nos lo hace saber Juan 6:8- 9. Andrés encontró a un muchacho que tenía cinco panes de cebada y dos pescados y, los puso al servicio del Señor. "Jesús…. Mandó a la multitud que se sentara sobre la hierba. Luego tomó en sus manos los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, pronunció la bendición y partió los panes, los dio a los discípulos y ellos los repartieron entre la gente. Todos comieron hasta que dar satisfechos." (Mateo 14,18-20). Cuando damos a Dios lo que tenemos, aunque sea poco y sencillo, él hará maravillas y lo convertirá en bendición.

Es importante decir que Jesús sabía exactamente lo que haría (Juan 6:6). Quería enseñar a sus discípulos, que no hay nada imposible para Dios. Es probable que nos lleguen momentos en que nos sintamos como en un callejón sin salida. Pero cuando acudimos a Jesús encontramos que él siempre sabe qué hacer. Nunca surge una crisis o problema que él no haya previsto. La Biblia entera nos da evidencias acerca de esta gran verdad. A Dios nunca se le sorprende durmiendo o dormitando. Podemos confiar enteramente en él, no importa cuan difíciles parezcan ser las circunstancias. Aprendamos a escucharlo y a obedecer su palabra aunque no entendamos qué es lo que él va a hacer o cómo lo va a hacer. Esto fue lo que hicieron los discípulos.

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

 

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén