LOS MORMONES ENSEÑAN QUE DIOS PADRE ES DE CARNE Y HUESO.

Uno de los puntos básicos que enseñan los mormones, es que Dios el Padre tiene un cuerpo de carne y hueso tan palpable como el de los hombres (Doctrina y pactos, sección 130, versículo 22).

 

El Journal of Discourses, volumen 1, página 121, dice lo siguiente: "Recuerde que Dios, nuestro Padre celestial, fue una vez niño y mortal, como somos nosotros, y se fue levantando paso a paso en la escala del progreso y en la escuela del avance se ha movido hacia delante y ha ido venciendo hasta llegar al punto en el que se halla ahora".

 Esta es la verdadera doctrina y teología de los mormones. Necesitamos ponerla a prueba a partir de lo que enseña la Palabra de Dios.

 

En el evangelio de Juan, capítulo 4, tenemos una declaración del Nuevo Testamento con respecto a la naturaleza del Padre. Lo hace el propio Jesucristo, el que sabe más que ningún otro. Esto es lo que dice: " Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que lo adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren " ( Juan 4,22-24).

En Mateo 16,13, Jesús les pregunta a sus discípulos: " ¿ Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre ? ". Simón Pedro le respondió: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos " (Mateo 16,16-17).

Jesús enseñó con toda claridad que la doctrina de los Santos de los Últimos Días de que Dios tiene un cuerpo de carne y hueso es falsa. Lo que Él dijo es que Dios es espíritu y que un espíritu no tiene carne y hueso, ni tiene un cuerpo con carne y sangre.

Después de su resurrección, Jesús se les aparece a sus discípulos. Ellos estaban asustados, porque pensaban que estaban viendo un espíritu. Pero Jesús les dijo: " ¿ Por qué estáis turbados,...? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy: palpad y ved, porque un espíritu no tiene carne ni huesos huesos, como veis que yo tengo.." (Lucas 24,37).

 

 

 

Máster Miguel Calderón Valverde

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  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén