VEO A UN PUEBLO LIBRE DE VICIOS Y LLENO DE VIRTUDES. I PARTE

"Por tanto, digo: Vivan según el Espíritu, y no busquen satisfacer sus propios malos deseos. Porque los malos deseos están en contra del Espíritu, y el Espíritu está en contra de los malos deseos. El uno está en contra de los otros, y por eso ustedes no pueden hacer lo que quisieran…..Es fácil ver lo que hacen quienes siguen los malos deseos: cometen inmoralidades sexuales, hacen cosas impuras y viciosas, adoran ídolos y practican la brujería. Mantienen odios, discordias y celos. Se enojan fácilmente, causan rivalidades, divisiones y partidismos. Son envidiosos, borrachos, glotones y otras cosas parecidas. Les advierto a ustedes, como ya antes lo he hecho, que los que los que así se portan no tendrán parte en el reino de Dios. En cambio, lo que el Espíritu produce es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio…… Si ahora vivimos por el Espíritu, dejemos también que el Espíritu nos guíe" (Galátas 5, 16-25).

El Espíritu Santo ha dicho: " Conmigo se vale soñar porque los sueños se cumplen, porque toda persona que va apoyada en mi brazo, triunfa… son días en que hay que profundizar, aunque luego las cosas ya se vean en la superficie" (Profecía dada por Sara, jueves 6 de julio del 2006).

Yo veo a una persona, una familia, una ciudad, un país, los continentes, controlados por el poder del Espíritu Santo, que han rendido cada aspecto de su vida a Dios: emocional, física, social, intelectual y vocacional. Veo a cada creyente andando en el Espíritu, no en la carne. Permaneciendo en comunión con Él. Tomando decisiones a la luz de Su santidad. Ocupados con Cristo, porque el ministerio del Espíritu es ocupar al creyente con el Señor Jesús. Veo estas virtudes descendiendo en estos tiempos: Amor(Gálatas 5,22): es todo lo que Dios es y lo que nosotros deberíamos ser. Está hermosamente descrito en 1 Corintios 13. En Juan 13, 34-35 dice: " Les doy este mandamiento nuevo: Que se amen los unos a los otros. Así como yo los amo a ustedes, así deben amarse los unos a los otros. Si se aman los unos a los otros, todo el mundo se dará cuenta de que son discípulos míos". Gozo (Gálatas 5,22): es contentamiento y satisfacción con Dios y con todos sus tratos. Cristo lo escribió en Juan 4,36: "El que trabaja en la cosecha recibe su paga, y la cosecha que recoge es para vida eterna, para que tanto el que siembra como el que cosecha se alegren juntamente".

CONTINÚA SIGUIENTE TRATADO....

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com   ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

 

 

 


 

 




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén