¿ CIELO O INFIERNO ?

El 26 de enero de 1984, a las 7 de la mañana, tuvo lugar la ejecución del asesino convicto Anthony Antone. Antone murió en la silla eléctrica por el asesinato de un ex-policía.

Pero el aspecto de la historia que atrae la atención fue que Antone se dirigió a la muerte en la silla eléctrica, despreciando los servicios de un ministro y rechazando el cristianismo, al que denominó una creencia "infantil".

Uno sólo puede imaginarse qué pensamientos debieron pasar por su mente durante aquellos minutos finales, mientras lo ataban con correas a la silla eléctrica, al enfrentar la muerte sin esperanza para el futuro.

Desafortunadamente para Antone, y para millones de otros que entran en la eternidad sin estar preparados, alegando que no hay futuro después de la muerte - o que no hay Dios, ni día de juicio, ni cielo ni castigo -, sus afirmaciones no constituyen la verdad.

La Palabra de Dios habla en forma categórica acerca de acontecimientos futuros, en especial del día del juicio: "Vi un gran trono blanco, y al que estaba sentado en él…..Y vi los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono; y fueron abiertos los libros, y también otro libro, que es el libro de la vida. Los muertos fueron juzgados de acuerdo con sus hechos y con lo que estaba escrito en aquellos libros….. Luego el reino de la muerte fue arrojado al lago de fuego. Este lago de fuego es la muerte segunda, y allí fueron arrojados los que no tenían su nombre en el libro de la vida……… Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva,…..vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo,…..Y oí una fuerte voz que venía del trono, y que decía: " Aquí está el lugar donde Dios vive con los hombres. Vivirá con ellos, y ellos serán sus pueblos, y Dios mismo estará con ellos como su Dios " (Apocalipsis 20, 11-15; 21,1-3).

" Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala" (Eclesiastés 12,14). " Cada uno de nosotros", dice la Biblia, debe hacer frente al juicio de Dios. Esto incluye a personas como Anthony Antone, que murió negando el cristianismo y todo lo que se relaciona con él. A un convicto asesino le pudo haber parecido "infantil", pero ¿ Cuán insignificante le parecerá a él cuando juntamente con millones de otros se encuentre cara a cara con Dios en el día del gran juicio ?

 

 

 

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

 

 

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén 

 

 

 

 

 



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén