ATANDO LA MURMURACIÓN. II PARTE

Leemos en 1 PEDRO 3,16: …." Pórtense de tal modo que tengan tranquila su conciencia, para que los que hablan mal de su buena conducta como creyentes en Cristo, se avergüencen de sus propias palabras ". El apóstol Pablo exhorta en 1 CORINTIOS 10,10-11: " Ni murmuren contra Dios, como algunos de ellos murmuraron, por lo que el ángel de la muerte los mató". Todo esto les sucedió a nuestros antepasados como un ejemplo para nosotros, y fue puesto en las Escrituras como una advertencia para los que vivimos en estos tiempos últimos". Jesús nos dice: Jesús les dijo entonces: - Dejen de murmurar (JUAN 6,43). Éxodo 15,24 refiere: " La gente empezó a hablar mal de Moisés, y preguntaban: ¿ Qué vamos a beber ?. Veamos el Salmo 106,25: " dentro de sus tiendas hablaron mal del Señor, y no obedecieron sus órdenes.

El miércoles 28 de junio del 2006, el Espíritu Santo dijo a través de la profeta Lena: "....No quiero que se dejen achicar por otras personas o por comentarios, porque les he dado una posición importante. Es de sabios callar en momentos de disturbio y requiere sabiduría decir la palabra apropiada, por eso no quiero que se precipiten a la hora de hablar. Cuando hablen es como cuando ustedes escriben, que tienen más cuidado de lo que van a decir, de las palabras..... Las palabras ácidas las convierto en palabras dulces, porque lo que habían sembrado en su corazón, yo lo deshago ".

AMOS 5:13 dice : " Por eso el que es sabio se calla, porque el tiempo es malo ". El profeta Amós fue usado poderosamente por Dios para profetizar en un tiempo muy difícil para el pueblo de Dios. En ese tiempo él mencionó estas palabras como un sabio consejo para practicar. Cuando los tiempos son malos, no hay mejor cosa que callarse la boca, pues hablar puede aún complicar la situación.

Pareciera que cuando vienen los tiempos malos, se levantara alrededor nuestro toda clase de crítica, calumnia, mentira y todo el mundo pareciera dispuesto a dar su opinión sobre nuestra situación. Nuestra reacción natural es defendernos de cada opinión ociosa, pero hacer esto aún complicará más nuestra situación. Si tú puedes disciplinar tu vida y cerrar tu boca, la justicia de Dios intervendrá y cuando el tiempo malo termine, tú sí podrás hablar y Dios exhibirá Su justicia. Existe un tiempo para hablar y un tiempo para callar. En los tiempos malos es necesario callar. La Biblia llama a esta persona, prudente (sabio).

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

 

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén