UN SECRETO PARA PROSPERAR.

Quizás, muchos creyentes han sido educados en una iglesia en la que se enseña acerca del dar, pero no dicen nada de recibir. De hecho, enseñan lo opuesto: dar como es una deuda debida a Dios, pero esperar algo a cambio se considera egoísta. Debíamos considerar nuestra dádiva solo como un sacrificio que nosotros hacemos.

Dar, según la Escritura " no es una deuda que uno deba, sino una semilla que uno siembra". Diferentes lugares en la Biblia, nos permiten visualizar, donde Dios ha dado a su pueblo tiempo de siembra y cosecha : " Mientras el mundo exista. Habrá siembra y cosecha;...." (ver Génesis 8:22), esparcir la semilla y obtener los frutos: " No se engañen ustedes: nadie puede burlarse de Dios. Lo que se siembra, se cosecha" (ver Gálatas 6:7) y de dar y recibir: " No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también" (ver Filipenses 4:5).

Jesús describió su núcleo de sus enseñanzas en estas palabras: "¿Con qué vamos a comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola podemos usar para describirlo? Es como un grano de mostaza: cuando se siembra en la tierra, es la semilla más pequeña que hay, pero una vez sembrada crece hasta convertirse en la más grande de las hortalizas, y echa ramas tan grandes que las aves pueden anidar bajo su sombra" (Marcos 4:30-32). "Porque ustedes tienen tan poca fe -les respondió-. Les aseguro que si tienen fe tan pequeña como un grano de mostaza, podrán decirle a esta montaña: ‘Trasládate de aquí para allá’, y se trasladará. Para ustedes nada será imposible" (Mateo 17:20).

La idea de dar y recibir es como una brisa fresca de entusiasmo por Dios, de un gozo contagioso de que podemos dar en nuestra necesidad y esperar que el Señor de las cosechas multiplique nuestras semillas sembradas y pueda satisfacer nuestras necesidades por las que hemos sembrado. 

Todos los problemas pueden cambiarse simplemente si obedecemos las Escrituras. Podemos seguir los ejemplos de los creyentes en la iglesia de Filipos. Pablo les enseñó a dar y recibir. Escribió que en respuesta a obedecer con sus dádivas: "Mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús" (Filipenses 4:19). Las leyes de Dios en la Biblia dicen: recibir sigue al dar, cosechar sigue al sembrar, el tiempo de cosecha sigue al tiempo de sembrar.

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén