AVIVAMIENTO EN TIMOR-INDONESIA EN 1965-1968. PARTE II

La Iglesia Reformada Holandesa había trabajado en Timor por muchos años. Sin embargo, la iglesia reflejaba una condición espiritual y moral muy baja antes de la actual visitación de Dios. Los creyentes practicaban la magia; eran promiscuos y borrachos. En 1965, la Iglesia Reformada de Timor tenía 450 mil miembros, y solo 103 pastores (una proporción de más de cuatro miembros por pastor). En realidad, el pueblo no había sido evangelizado en profundidad, sino cristianizado.

En enero y febrero de 1965 el pastor de la iglesia de Soé comenzó a predicar una serie de sermones sobre Cristo, el arrepentimiento y la fe. Parece que este fue el comienzo del avivamiento. En julio de 1965, el rector de un seminario de una isla cercana llegó con un equipo de estudiantes. Fue durante su visita que Dios descendió poderosamente, provocando un profundo arrepentimiento, y la entrega de amuletos y fetiches asociados con la magia. Jóvenes laicos se ofrecieron para formar equipos de evangelismo en los pueblos de Timor y de las islas cercanas. Esos equipos se componían mayormente de jóvenes laicos. En cada pueblo predicaban el mensaje del evangelio, mostrando que Jesús es el Señor sobre toda fuerza del mal.

La gente de Indonesia realmente tuvo una experiencia de la manifestación sobrenatural del Espíritu Santo. Mientras se manifestaba el Espíritu Santo, la gente era convencida de sus pecados y aceptaba a Jesús como su Salvador personal. Se arrepentían de sus pecados y regresaban corriendo a sus casas y regogían los artículos de brujería, sus fetiches, sus materiales de astrología, sus libros obscenos, sus libros sobre interpretación de sueños y los traían a la iglesia y los quemaban en una pira (hoguera).

Podemos decir que en Timor se dio la operación del Espíritu Santo: " Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños " (Hechos 2,17).

Es sorprendente ver como esta gente experimentó la sencillez de la Palabra de Dios. Sin haber asistido jamás a un Instituto Bíblico o Seminario, predicaban la Biblia con una sabiduría increíble y acompañados en todo momento por las señales milagrosas. Esta gente no tenía el problema de la racionalidad de nuestros tiempos. Ellos creían lo que la Biblia decía y se desataba el poder de Dios a través de su fe.

Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén