PODEROSO AVIVAMIENTO EN GALES (PARTE IV).

VIENE DEL TRATADO ANTERIOR..... Evans fue usado para empezar uno de los movimientos más grandes de Dios de todos los tiempos. Él caminó con la visión aun cuando le dijeron que era un loco y un necio, pero no perdió la oportunidad de ver «el Avivamiento de Gales».

El motor que impulsó este avivamiento no fue una doctrina o una organización o personalidad humana, sino el Espíritu Santo, moviendo sus poderosas alas y excitando su nidada en Gales. 

¿Qué manifestaciones del Espíritu Santo hubo en este avivamiento? Gritaron en agonía. Hubo arrepentimiento profundo. Lloraron con remordimiento. Hubo gozo del Espíritu Santo en ellos. La gente estaba en éxtasis por la cercanía de Dios. Los servicios de oración estaban llenos de gente desde las primeras horas de la mañana, por no poder dormir por la presencia de Dios sobre ellos. La gente gritó: «¡Estoy muriendo!», por el peso del Calvario sobre el alma. Había entusiasmo desbordado. La oración y la alabanza continuaban por horas, prologándose hasta la mañana siguiente. La nube de gloria reposaba sobre las reuniones. La gente que venía de lugares lejanos no quería regresar, por la gloria de Dios que estaba ahí. Los comercios de alimentos se vaciaban porque la gente que había venido de largas distancias determinaba que no volvería a sus hogares: sentía la Gloria de Dios y no la iba a dejar.

Hubo una explosión de adoración, oración y alabanza, alcanzando cimas espirituales increíbles. Había impulsos del Espíritu Santo, haciendo que, a una, miles de personas se levantaran al unísono para adorar espontáneamente con cánticos nuevos. Había ocasiones en que la gloria de Dios brillaba con tanta intensidad sobre el púlpito que los predicadores huían de él o caían vencidos totalmente. Otros no soportaban el resplandor de la gloria de Dios que venía sobre las reuniones. Ola tras ola del Espíritu Santo afectó a la sociedad; el tema de la gente era Dios. Las apuestas en los juegos y la obsesión por ellos prácticamente desaparecieron. En esta visitación parecía que a nadie le interesaba las distracciones del deporte o entretenimientos de su tiempo, porque la gente ahora estaba apasionada por el Señor. Dicen los historiadores que, al parecer, la nación hubiera sido convertida en un día, y no sólo convertida sino transformada.

Continúa próximo tratado.......

 Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén