PODEROSO AVIVAMIENTO EN GALES (PARTE I).

"Después de esto, derramaré mi Espíritu sobre todo el género humano. Los hijos y las hijas de ustedes profetizarán, tendrán sueños los ancianos y visiones los jóvenes. En esos días derramaré mi Espíritu aun sobre los siervos y las siervas" (Joel 2:28,29 ).

Es cautivador también el revisar la historia de hombres y pueblos que se dejaron conducir por el Espíritu de Dios, y convirtieron la época en que vivían en un acontecimiento grandioso. El problema más grande enfrentando a la iglesia de hoy, es que la gran mayoría de los Creyentes no están convencidos de la realidad y la necesidad de avivamientos.

Una campaña evangelística es la iglesia decidiendo hacer algo al respecto con las personas que se encuentran allá afuera. Pero un avivamiento no es la iglesia decidiendo hacer algo. Es algo que le sucede a la iglesia. Y ellos son afectados y cosas tremendas suceden. Necesitamos un nuevo Pentecostés.

Fue en 1904 todo Gales estaba inflamado. La nación se había alejado mucho de Dios. Las condiciones espirituales eran ciertamente muy bajas. La asistencia a la iglesia era pobre. Y el pecado abundaba por todas partes.

Repentinamente, como un tornado inesperado, el Espíritu de Dios barrió la tierra. Las iglesias se llenaban tanto que las multitudes no podían ni tan siquiera entrar en ellas. Las reuniones duraban desde las diez de la mañana hasta las doce de la noche. Cada día tenían lugar tres servicios determinados. El instrumento humano fue Evan Roberts, pero había poca predicación. Cantos, testimonios y oración constituían las principales características. No habían himnarios; habían aprendido los himnos en la niñez. Ni tampoco coro: todo el mundo cantaba. No se hacían anuncios en la prensa.

Nada había llegado jamás a Gales con unos resultados tan efectivos. Los incrédulos se convertían; los borrachos, ladrones, y jugadores se salvaban; y miles que volvieron a la dignidad. Se oían confesiones de terribles pecados por todos lados. Se pagaban antiguas deudas. El teatro tuvo que cerrar por falta de clientes. Las mulas en las minas de carbón rehusaban trabajar, al no estar acostumbradas a ser tratadas con suavidad. En cinco semanas, 20.000 se unieron a las iglesias.

Continúa próximo tratado...........

 

 Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

 

  ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén