LA IGLESIA VERDADERA. PARTE 2

Continuación tratado anterior.....

Como el ladrón penitente, no tendrá ninguna oportunidad de bautizarse; pero él tiene algo mucho mejor que cualquier bautismo de agua - el bautismo del Espíritu.

Él no podrá recibir el pan y el vino de la Cena del Señor; pero el come el cuerpo de Cristo y bebe la sangre de Cristo por fe cada día que vive, y ningún ministro en la tierra lo puede prevenir.

Él podrá ser excomulgado por hombres ordenados, y separado de las ordenanzas exteriores de la Iglesia profesante; pero todos los hombres ordenados en el mundo no lo pueden echar afuera de la Iglesia verdadera. Es una Iglesia cuya existencia no depende en formas, ceremonias, catedrales, iglesias, capillas, pulpitos, pilas, vestimentas, órganos, dinero, reyes, gobiernos, magistrados, o cualquier hecho de favor cualesquiera de la mano del hombre. Ella frecuentemente ha seguido viviendo y continuado cuando todas estas cosas le han sido quitadas; muchas veces ella ha sido echada al desierto o en las cuevas o cavernas de la tierra, por aquellos quienes habían de ser sus amigos. Su existencia depende en nada sino en la presencia de Cristo y el Espíritu, y ellos siempre estando con ella, la Iglesia no puede morir.

Ésta es la Iglesia á la cual los títulos Bíblicos de privilegio y honor presente, y las promesas de gloria futura especialmente le pertenecen; este es el Cuerpo de Cristo; esta es la Novia; esta es la Esposa del Cordero; este es el rebaño de Cristo; estos son los domésticos de fe y la familia de Dios, este es el edificio de Dios, el fundamento de Dios, y el templo del Espíritu Santo.

Esta es la Iglesia del Unigénito, cuyos nombres están escritos en el cielo; este es el sacerdocio real, la generación escogida, el pueblo peculiar, la posesión adquirida, la habitación de Dios, la luz del mundo, la sal y el trigo de la tierra; esta es aquella Iglesia á la cual el Señor Jesús le prometió que "las puertas del infierno no prevalecerán contra ella", y a la cual le dice, "Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 16,18; 28,20). Esta es la única Iglesia que posee la unidad verdadera.

Continúa siguiente tratado.....

 Máster Miguel Calderón Valverde

 correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

 

 

 

 


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén